EE UU negocia con Uruguay para enviar a cubanos deportados: esto se sabe del posible acuerdo

Autor: NotiCuba

EE UU negocia con Uruguay para que reciba a cubanos deportados que no pueden ser enviados a la isla, según The New York Times. La Cancillería uruguaya confirmó a CNN el diálogo de meses, aunque aclaró que no hay un acuerdo concreto.

Uruguay podría convertirse en el nuevo destino de los cubanos deportados desde Estados Unidos. La administración del presidente Donald Trump mantiene conversaciones con el país sudamericano para que reciba a ciudadanos cubanos expulsados del territorio estadounidense, según reveló una investigación de The New York Times. La información fue confirmada por la propia Cancillería uruguaya a CNN, que reconoció la existencia de esos diálogos, aunque aclaró que todavía no hay un acuerdo concreto. Se trata de una pieza más en el endurecimiento de la política migratoria de Washington y en su creciente presión sobre el régimen cubano.

Qué reveló The New York Times

De acuerdo con el diario estadounidense, el Gobierno de Trump explora una nueva fórmula para gestionar las deportaciones de ciudadanos cubanos que no pueden ser devueltos directamente a la isla. La idea es crear un mecanismo que permita trasladar a determinados migrantes hacia Uruguay en lugar de repatriarlos a Cuba o mantenerlos en Estados Unidos.

Según la investigación, el Departamento de Estado, encabezado por el secretario Marco Rubio —hijo de inmigrantes cubanos—, ha estado discutiendo la propuesta con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay durante meses. El plan no se limitaría solo a los cubanos: 

"la intención de Washington es que Uruguay también pueda acoger a deportados de otras nacionalidades."

 Aunque las negociaciones continúan y todavía no existe un anuncio oficial, las fuentes consultadas por el diario aseguran que los contactos entre ambos gobiernos llevan tiempo desarrollándose.

La confirmación de Uruguay: diálogo sí, acuerdo no

El Gobierno uruguayo no negó la información. Un vocero de la Cancillería confirmó a CNN que existe un diálogo con Estados Unidos sobre la posibilidad de recibir a deportados de distintas nacionalidades, entre ellos cubanos. 

"Hay un diálogo sobre ese tema desde hace muchos meses, pero aún no hay nada concreto."

Claves del caso

 Precisó la fuente, que enmarcó las conversaciones dentro de las que Washington mantiene con numerosos países de América Latina y el Caribe.

En ese sentido, la Cancillería fue clara al señalar que estos contactos "son las mismas conversaciones que mantiene Estados Unidos con muchos países de la región, con algunos de los cuales ha llegado a acuerdos". Otras fuentes diplomáticas uruguayas llegaron a indicar que el tema se viene tratando desde hace más de un año. En cualquier caso, el mensaje oficial fue prudente: hay diálogo, pero no hay, por ahora, ningún compromiso firmado.

Por qué Uruguay: comunidad cubana y mano de obra

¿Por qué el país sudamericano aparece como un destino viable? The New York Times apunta a varias razones. En primer lugar, Uruguay cuenta con un sistema migratorio sólido y con garantías de acceso a derechos, lo que facilita la integración de los recién llegados. En segundo lugar, ya alberga una comunidad cubana creciente:

"según datos oficiales, en un solo año ingresaron al país más de 22.000 ciudadanos cubanos, una cifra que triplicó la del año anterior y que representa alrededor del 0,4% de la población de un país de apenas tres millones y medio de habitantes."

A esos factores se suma el interés del propio Gobierno uruguayo. Según un alto funcionario citado por el diario, Uruguay habría entrado en las negociaciones en parte porque necesita trabajadores inmigrantes para su economía, y en parte para ganarse el favor de la administración Trump. Montevideo, de hecho, busca regularizar la situación de los migrantes cubanos que ya residen en el país para que puedan acceder a empleos y a servicios sociales, dado que muchos de ellos llegaron solicitando asilo.

Una estrategia migratoria que se expande

El caso de Uruguay no es aislado, sino parte de una estrategia más amplia de Washington para ampliar la lista de países dispuestos a recibir migrantes deportados cuando no puedan ser enviados a sus naciones de origen. Como parte de su campaña antiinmigrante, la administración Trump ya ha deportado a miles de cubanos a destinos muy diversos: además de devolver a algunos a la propia isla, ha enviado a otros a México e incluso a países africanos como Esuatini y Sudán del Sur, donde permanecieron en centros de detención.

Algunos funcionarios estadounidenses creen que permitir que los deportados se establezcan legalmente en un país como Uruguay reduciría las probabilidades de que intenten regresar de forma irregular a Estados Unidos, al tiempo que evitaría su retorno a Cuba. Esta lógica explica por qué Washington ha intensificado la búsqueda de "terceros países" seguros, en negociaciones similares a las que ha mantenido con otras naciones de la región. La expulsión hacia destinos alternativos se ha convertido, así, en una herramienta central de su política migratoria.

La paradoja: empujar a huir y buscar dónde reubicar

Hay, sin embargo, una contradicción de fondo que la propia investigación no pasa por alto. Mientras Estados Unidos busca activamente países que reciban a los cubanos deportados, al mismo tiempo está agravando las circunstancias que empujan a muchos de ellos a huir de la isla. La política de máxima presión sobre La Habana —con sanciones ampliadas y un cerco económico cada vez más estrecho— contribuye a profundizar la crisis que está en el origen del éxodo.

La lectura sobre EE UU

El propio Marco Rubio reconoció recientemente que Estados Unidos tiene numerosas preocupaciones sobre Cuba, situada a apenas 145 kilómetros de Florida, y declaró entre ellas: 

"la amenaza de una migración masiva. Ese es siempre un riesgo que se corre cuando los países están tan profundamente desestabilizados como Cuba."

La escena resultante es reveladora: Washington presiona al régimen, la crisis expulsa a más cubanos, y a la vez se negocian acuerdos para reubicar en terceros países a quienes logran salir. Si el pacto con Uruguay llega a concretarse, el país sudamericano se sumaría a la lista de destinos para cubanos deportados, en un momento en que la política migratoria estadounidense se ha endurecido tanto como la presión sobre La Habana.