Qué está pasando
Los inmigrantes que entraron a Estados Unidos mediante el parole humanitario para cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos (CHNV) están encontrando preguntas mucho más detalladas sobre sus patrocinadores durante algunas entrevistas de residencia.
La abogada de inmigración Claudia Cañizares lo explicó durante una transmisión del medio Cuba en Miami. Según relató, ha conocido expedientes en los que el interrogatorio fue más allá de verificar la solicitud de residencia y se concentró en la persona que presentó el patrocinio económico.
No es un caso aislado. En junio, el abogado Willy Allen ya había advertido lo mismo:
"los oficiales no se limitan a preguntar quién eres y qué hacías en Cuba, sino que formulan preguntas muy detalladas sobre tu patrocinador, el tipo de ayuda que recibiste en Estados Unidos y la relación que mantienes con esa persona."
Las preguntas concretas
De acuerdo con los reportes de ambos abogados, estas son las preguntas que están apareciendo:
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¿Cómo conociste a tu patrocinador?
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¿Dónde vive esa persona?
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¿En qué trabaja?
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¿Cuánto gana aproximadamente?
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¿Qué relación mantienes con él o ella?
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¿Sabes si presentó solicitudes para otros inmigrantes?
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¿Quién preparó y envió originalmente la petición?
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¿Le pagaste al patrocinador?
Esa última es, con diferencia, la más importante. Volveremos sobre ella.
Lo que esto NO significa
Antes de que cunda el pánico, hay tres aclaraciones que deben quedar absolutamente claras.
No está ocurriendo en todas las entrevistas. Cañizares fue explícita:
"en muchos casos el proceso transcurre de forma relativamente habitual."
El oficial revisa la solicitud, pide documentos actualizados y confirma la información del expediente. En otros, buena parte de las preguntas se concentra en el Formulario I-134A.
Haber sido patrocinado por alguien que ayudó a varias personas NO es, por sí solo, una irregularidad. Miles de cubanos en Estados Unidos patrocinaron legítimamente a hermanos, primos, padres y amigos. Eso no es fraude: es exactamente lo que el programa permitía.
No existe evidencia de que esto conduzca automáticamente a una denegación. Una pregunta incómoda no es una negación.
Por qué USCIS pregunta esto
Aquí está el contexto que casi nadie explica, y que hace comprensible el escrutinio.
El fraude dentro del programa CHNV está documentado desde 2024. Según cifras del Departamento de Seguridad Nacional citadas en los reportes, se detectaron alrededor de 100.948 formularios vinculados a apenas 3.218 patrocinadores.
Haga la división: son unos 31 formularios por persona. Ninguna familia normal tiene 31 parientes a los que patrocinar simultáneamente.
A eso se sumó lo que reveló el memorando de USCIS de febrero de 2025: solicitudes con "patrocinadores en serie", expedientes que usaban información de personas fallecidas y direcciones idénticas repetidas en decenas de peticiones. Algunas fueron confirmadas como fraudulentas.
Willy Allen citó además un caso concreto:
"una persona en Texas que patrocinó a decenas de individuos."
Con esos antecedentes, las preguntas del oficial dejan de parecer arbitrarias. Están buscando exactamente eso.
El problema real: muchos apenas conocían a su sponsor
Y aquí está la dificultad honesta para miles de beneficiarios legítimos.
Allen lo describió con un ejemplo que retrata a media comunidad:
"Podía ser mi primo que vivía en Wisconsin mientras yo me mudé a Miami."
Muchísimos cubanos fueron patrocinados por parientes lejanos, amigos de la familia o conocidos de conocidos con los que nunca llegaron a convivir ni a tener trato frecuente. Eso no es fraude. Pero significa que, ante la pregunta de cuánto gana esa persona o en qué trabaja exactamente, la respuesta honesta puede ser sencillamente "no lo sé".
Y responder "no lo sé" en una entrevista migratoria produce nerviosismo, aunque sea la verdad.
Qué buscan realmente los oficiales
Conviene entender la lógica del interrogatorio para no angustiarse por las preguntas equivocadas.
Claves del caso
Lo que USCIS intenta determinar es si el patrocinio fue genuino o si formó parte de un esquema comercial: personas que vendían patrocinios a cambio de dinero, redes que presentaban formularios masivamente, o sponsors ficticios creados con datos de terceros.
El indicador crítico es el pago. Si alguien pagó por conseguir un patrocinador, eso sí puede constituir un problema serio, porque el Formulario I-134A es una declaración jurada de apoyo financiero, no un servicio comercial.
En cambio, conocer poco al patrocinador, no recordar su salario exacto o no haber recibido ayuda económica efectiva no son, por sí mismos, indicios de fraude.
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Qué NO debería preocuparle
Para bajar la ansiedad, estos son los escenarios que la propia práctica legal describe como normales:
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Que su patrocinador haya apoyado también a otros familiares.
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Que usted no viva en la misma ciudad que él.
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Que no recuerde con precisión su ingreso anual.
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Que nunca haya recibido dinero suyo (la obligación era de disponibilidad, no de transferencia efectiva).
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Que la entrevista termine sin una decisión inmediata. Cañizares ha explicado que esto ocurre con frecuencia y que USCIS puede tardar hasta 90 días en responder tras la cita. Que el portal no se actualice al día siguiente tampoco es señal de problema.
Cómo prepararse
Sin sustituir la asesoría legal, estas son las medidas prácticas que se desprenden de lo reportado:
Repase el Formulario I-134A antes de la entrevista. Sepa qué se declaró en su nombre: quién lo presentó, con qué datos y en qué fecha.
Comuníquese con su patrocinador. Confirme su dirección actual, su ocupación y su situación general. No hace falta memorizar cifras exactas: basta con poder responder con coherencia.
Diga la verdad, siempre. Si no sabe algo, dígalo. Una respuesta honesta de "no tengo esa información" es infinitamente mejor que una invención que después no cuadre con el expediente.
La lectura sobre Uscis Pregunta Patrocinador
Lleve documentación. Comprobantes de su presencia física, de su relación con el patrocinador si la hubo, y cualquier comunicación relevante.
Vaya con abogado. Tanto Cañizares como el periodista Alejandro Martínez han insistido en la importancia de contar con representación legal en las entrevistas migratorias. En un contexto de mayor escrutinio, esa recomendación pesa más que nunca.
Si le pagó a alguien por el patrocinio, consulte con un abogado ANTES de la entrevista. No después.
Las otras áreas que también se endurecieron
Este escrutinio no llega solo. Cañizares ha reportado en las últimas semanas otros dos cambios en las entrevistas:
Vínculos con organizaciones comunistas. Los oficiales estarían enfocándose "muchísimo" en este tema. Aunque estas preguntas existen desde hace años en los formularios, ahora reciben mucha más atención en las entrevistas presenciales. Es un asunto especialmente sensible para cubanos que pertenecieron a organizaciones de masas en la Isla.
Entrevistas basadas en matrimonio. Se han vuelto considerablemente más estrictas, con revisión detallada de aspectos de la relación e inconsistencias que antes pasaban inadvertidas.
El trasfondo
Todo esto se enmarca en la revisión general que el responsable de política fronteriza de la Casa Blanca, Tom Homan, confirmó el 11 de agosto: e
"l Gobierno está revisando las admisiones y beneficios migratorios concedidos durante la administración anterior, incluido el CHNV, buscando fraude e irregularidades."
Conviene recordar que el programa CHNV fue terminado oficialmente en marzo de 2025 y que la obligación formal del patrocinador concluyó con esa cancelación.
Pero el expediente sigue ahí. Y ahora se está mirando con lupa.
Lo esencial
Si usted entró con parole CHNV y tiene una entrevista de residencia por delante, esto es lo que debe llevarse:
Es posible que le pregunten por su patrocinador con bastante detalle. Eso no significa que su caso esté en problemas. USCIS está buscando esquemas comerciales de patrocinio, no castigando a quien fue ayudado por un pariente lejano.
Prepárese, sea honesto, lleve sus papeles y vaya acompañado de un abogado.
Y recuerde el dato que da sentido a todo esto: para quien cumple los requisitos, alrededor del 95 % de las decisiones finales bajo la Ley de Ajuste Cubano terminan en aprobación.





