Qué dijo Homan, y dónde lo dijo
Tom Homan, responsable de la política fronteriza de la Casa Blanca —conocido como el "zar de la frontera"—, confirmó el 11 de agosto de 2026 que las autoridades están revisando las admisiones y beneficios migratorios concedidos durante el Gobierno de Joe Biden.
Lo dijo durante una intervención en The Will Cain Show, y su frase fue directa:
"Todo esto necesita ser revisado."
Entre los mecanismos bajo escrutinio está el parole humanitario CHNV, la vía por la que llegaron decenas de miles de cubanos.
Homan sostuvo que el objetivo es detectar fraude, irregularidades y posibles amenazas para la seguridad nacional o pública, localizar a personas que según las autoridades no deberían permanecer en el país, y cuestionó los controles de verificación empleados por la administración anterior. Añadió que varias agencias federales trabajan de forma coordinada.
Qué es el CHNV y cuántos cubanos llegaron por ahí
El programa tomaba su nombre de las cuatro nacionalidades que cubría: Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela.
Permitía viajar directamente a un aeropuerto estadounidense tras recibir autorización previa. Entre los requisitos figuraba contar con un patrocinador financiero en Estados Unidos. Quienes eran aceptados recibían un permiso de permanencia y trabajo por dos años.
Las cifras de USCIS hasta finales de 2024 son claras: 110.240 cubanos, 211.040 haitianos, 93.070 nicaragüenses y 117.330 venezolanos. En total, alrededor de medio millón de personas.
Lo primero que hay que entender: esto no es nuevo
Aquí está la precisión más importante del artículo, y conviene asumirla antes de alarmarse.
Las declaraciones de Homan no constituyen el anuncio inicial de una cancelación ni una medida recién adoptada. Son la confirmación de que continúa un escrutinio que lleva más de año y medio en marcha.
La cronología lo demuestra:
20 de enero de 2025. Un día después de la toma de posesión, el DHS emitió una directiva para restringir y eliminar el programa CHNV.
14 de febrero de 2025. Un memorando de USCIS ordenó una "pausa administrativa" a nivel nacional sobre todas las solicitudes de beneficios pendientes presentadas por migrantes admitidos bajo los programas de parole de Biden.
25 de marzo de 2025. El DHS publicó en el Registro Federal el aviso de terminación de los procesos de parole categórico para las cuatro nacionalidades. Los tribunales suspendieron después la implementación de ciertas terminaciones, pero no se aceptan nuevas solicitudes mientras continúa el litigio.
Diciembre de 2025 y enero de 2026. USCIS impuso —y luego amplió— una pausa administrativa de procesamiento de solicitudes migratorias para ciudadanos de 40 países considerados de "alto riesgo", entre ellos Cuba.
Dicho de otro modo: la revisión ya estaba ocurriendo. Homan simplemente lo dijo en televisión.
Qué buscan exactamente
El memorando de USCIS de febrero de 2025 detalló los hallazgos que motivaron la pausa, y son concretos.
Claves del caso
Las investigaciones detectaron miles de solicitudes CHNV con "patrocinadores en serie", es decir, la misma persona apareciendo como respaldo financiero de decenas de beneficiarios. También se encontraron solicitudes con información de personas fallecidas y con direcciones idénticas repetidas.
Algunas de esas solicitudes se confirmaron como fraudulentas. El documento señaló además que ciertos migrantes admitidos bajo el programa no fueron evaluados completamente.
Conviene decirlo con equilibrio: que existieran casos fraudulentos no significa que la mayoría lo fuera. Pero tampoco es una acusación inventada; hay documentación oficial detrás.
La ventaja cubana que las otras nacionalidades no tienen
Este es el punto que marca la diferencia y que suele perderse en la cobertura general.
Los cubanos cuentan con una vía que los haitianos, nicaragüenses y venezolanos no tienen en los mismos términos: la Ley de Ajuste Cubano.
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USCIS establece que esa ley permite solicitar la residencia a determinados cubanos que fueron inspeccionados y admitidos o recibieron parole, y que cumplen el período de presencia física exigido.
Y aquí está la clave: quien entró por el CHNV recibió parole. No un I-220A. Ese detalle, que a otros cientos de miles de cubanos les cierra la puerta, a ellos se la abre.
Por eso esta revisión importa tanto:
"toca precisamente al grupo de cubanos que sí tenía un camino claro hacia la residencia."
Un apunte adicional que juega a favor: quienes ajustan bajo la Ley de Ajuste Cubano están exentos de la causal de carga pública, porque esa protección proviene de una ley aprobada por el Congreso y no de una regulación administrativa.
Cuatro situaciones distintas, cuatro niveles de riesgo
No todos los cubanos que llegaron por el CHNV están hoy en la misma posición. Estas son las categorías, ordenadas de mayor a menor solidez:
Ya tiene la Green Card. Es la posición más firme. Un residente permanente tiene derechos que un parolado no tiene. Ahora bien, conviene no confundir firmeza con inmunidad absoluta: una residencia obtenida mediante fraude documentado nunca es intocable en ningún sistema migratorio. Quien presentó información veraz no debería tener motivo de inquietud.
Solicitud de residencia pendiente bajo la Ley de Ajuste Cubano. Situación intermedia. El expediente sigue vivo, pero está expuesto a la pausa administrativa, a solicitudes de evidencia adicional y a verificaciones reforzadas. Aquí la calidad de la documentación presentada es determinante.
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Solo el parole, sin haber solicitado nada más. Es la posición más vulnerable, sobre todo si el permiso de dos años ya venció. Quien esté en este grupo y cumpla el año y un día de presencia física debería consultar cuanto antes con un abogado.
Otros procesos abiertos (asilo, peticiones familiares, TPS). Cada vía tiene sus propias reglas y plazos, y hay que analizarla por separado.
El dato que sí debería preocupar
Hay una cifra más elocuente que cualquier declaración televisiva.
Un análisis de datos de USCIS realizado por Factchequeado documenta que, durante el actual Gobierno, las aprobaciones de green cards para cubanos se redujeron en casi un 100 %, mientras aumentaban los arrestos de ICE.
Ese es el efecto práctico y medible de todo lo anterior. No hace falta una cancelación formal para bloquear un camino: basta con dejar de aprobar.
Lo que una revisión NO significa
Por respeto a quien está esperando una respuesta ahora mismo, conviene ser explícitos:
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No significa que todos los beneficiarios del CHNV serán deportados automáticamente.
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No anula las residencias ya concedidas de forma regular.
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No invalida la Ley de Ajuste Cubano, que sigue vigente.
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No es una orden judicial ni una nueva norma publicada.
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No afecta por igual a quien presentó información veraz y a quien no.
Cada caso dependerá del estatus migratorio actual, de las solicitudes pendientes, de los antecedentes y de la información presentada ante el Gobierno.
Qué hacer ahora
Sin entrar en asesoría legal —cada expediente es distinto y requiere un abogado—, hay medidas de sentido común:
Reúna y conserve copias de todo lo que presentó: formulario de patrocinio, autorización de viaje, I-94, comprobantes de entrada y de presencia física.
Verifique que los datos de su patrocinador fueran correctos y reales. Si detecta algo irregular, consúltelo con un abogado antes de que se lo pregunten.
Si cumple el año y un día y aún no ha solicitado, evalúe hacerlo con asesoría profesional.
Mantenga su dirección actualizada ante USCIS. Perder una notificación puede costar un caso.
Desconfíe de quien le prometa soluciones rápidas. Cada endurecimiento migratorio trae una ola de estafas.
Una revisión administrativa no es una deportación. Pero un expediente mal armado sí puede convertirse en un problema serio. La diferencia, en la mayoría de los casos, está en los papeles que uno pueda mostrar.





