EE UU hace permanente la fianza de hasta 20.000 dólares para visas de turismo de cubanos

Autor: NotiCuba

EE UU convirtió en permanente el programa que exige una fianza de hasta 20.000 dólares para visas de turismo y negocios (B-1/B-2), una medida que afecta a los cubanos y a otros 50 países. Entra en vigor el 3 de agosto y es reembolsable.

Viajar legalmente a Estados Unidos será aún más caro y difícil para muchos cubanos. El Departamento de Estado anunció que hará permanente el programa de fianzas para determinadas visas de turismo y negocios, una medida que permite exigir depósitos reembolsables de hasta 20.000 dólares como condición para tramitar el permiso de viaje. La normativa afecta a los ciudadanos de una cincuentena de países, entre ellos Cuba, y entra en vigor este lunes 3 de agosto. Para los cubanos, ya golpeados por múltiples restricciones, supone un nuevo y considerable obstáculo económico.

Qué cambia: de programa piloto a norma permanente

El programa no es del todo nuevo. Funcionaba con carácter piloto desde agosto de 2025, y ahora, mediante un aviso publicado en el Registro Federal de Estados Unidos, se convierte en política migratoria definitiva. 

"La medida está dirigida a los solicitantes de visas B-1 y B-2, las que se utilizan principalmente para viajes temporales de negocios (B-1) y de turismo, visitas familiares o tratamientos médicos (B-2)."

El cambio más importante está en las cifras. Durante la fase piloto, los funcionarios consulares podían fijar fianzas de 5.000, 10.000 o 15.000 dólares según su criterio. La nueva norma permanente eleva el tope máximo hasta los 20.000 dólares y elimina el nivel mínimo de 5.000, de modo que los importes posibles quedan concentrados en tres tramos: 10.000, 15.000 y 20.000 dólares. En la práctica, esto encarece de forma notable el punto de partida para quienes queden sujetos al requisito.

Cómo funciona la fianza: reembolsable, pero sin garantías

Conviene entender bien el mecanismo para no llevarse a engaño. La fianza es un depósito reembolsable: 

"el dinero se devuelve si la solicitud de visa es denegada o si, en caso de concederse, la persona cumple estrictamente los términos del visado, es decir, si entra y sale del país dentro de los plazos autorizados."

Claves del caso

 El pago se realiza a través de la plataforma Pay.gov, mediante el Formulario I-352, y los fondos son gestionados por los departamentos del Tesoro y de Estado.

Ahora bien, hay un punto crucial: 

"depositar la fianza no garantiza en absoluto la aprobación del visado."

El solicitante puede pagar los 20.000 dólares, pasar por la entrevista consular y, aun así, ver rechazada su solicitud. Además, quienes obtengan el visado bajo este programa estarán obligados a entrar y salir de Estados Unidos exclusivamente por determinados aeropuertos comerciales internacionales designados, lo que añade una capa más de control sobre estos viajeros.

Los cubanos, entre los afectados

Cuba figura en la lista de aproximadamente 50 países cuyos ciudadanos pueden quedar sujetos al pago de esta garantía. La relación está integrada mayoritariamente por naciones africanas, pero también incluye a varios países del continente americano, como Cuba, Venezuela, Nicaragua y Granada, además de otros de Asia y Oceanía. El Gobierno estadounidense advirtió, asimismo, que la lista podría ampliarse con la incorporación de nuevos países en el futuro.

El criterio para incluir a un país es su alto índice de sobreestadías, es decir, el porcentaje de ciudadanos que permanecen en territorio estadounidense más tiempo del autorizado por su visa. El objetivo declarado de la medida es, precisamente, reducir esos casos y, con ello, disminuir la demanda de visas B-1/B-2 procedentes de los países señalados. Se trata, en definitiva, de una herramienta más de la política de control migratorio impulsada por la administración de Donald Trump.

Un dato clave: pagar no significa poder viajar

Para los cubanos existe, además, una limitación de enorme importancia que conviene subrayar. Desde el 1 de enero de 2026, Estados Unidos mantiene parcialmente suspendida la emisión de visas B-1/B-2 a los nacionales de Cuba, con solo algunas excepciones específicas. Esto significa que estar sujeto al programa de fianzas no implica que cualquier ciudadano cubano pueda obtener actualmente una visa de turismo simplemente pagando los 20.000 dólares.

Dicho de otro modo: 

"la fianza es un requisito adicional para quienes sí puedan optar al visado, pero no una llave que abra la puerta a todos."

 Un cubano podría, en teoría, reunir esa elevada suma y seguir sin poder viajar, al chocar con la suspensión vigente. Esta combinación de restricciones convierte el acceso legal a Estados Unidos para los cubanos en un camino cada vez más estrecho, costoso e incierto.

El impacto real: menos visas y más obstáculos

Los primeros efectos del programa ya se dejaron sentir durante la fase piloto, y no fueron menores. El Departamento de Estado había calculado inicialmente que unas 2.000 personas tendrían que depositar la fianza, pero en la práctica alrededor de 20.000 solicitantes terminaron sujetos al requisito. Ante el elevado costo, casi la mitad de ellos decidió no efectuar el pago, y la emisión de visas de turismo y negocios para los ciudadanos de esos países cayó aproximadamente un 83%.

Esa drástica reducción ilustra el verdadero alcance de la medida: 

"más que un simple depósito, funciona como una barrera económica que desincentiva las solicitudes."

 Diversos analistas advierten, además, de un posible efecto secundario: al dificultar tanto la vía legal, la norma podría empujar a algunas personas hacia la inmigración irregular. Para muchos cubanos que sueñan con visitar a sus familiares o hacer negocios en Estados Unidos, el mensaje es desalentador: las puertas legales se estrechan, mientras la crisis en la Isla sigue empujando a miles a buscar una salida. Antes de iniciar cualquier trámite, conviene informarse bien y verificar los requisitos actualizados en los canales oficiales.