Salazar arrasa con 81% y va contra Eliott Rodríguez: el duelo que puede definir la Cámara

Autor: NotiCuba

Salazar ganó la primaria republicana del Distrito 27 con 81%. Dos periodistas cubanoamericanos que Miami vio en televisión durante décadas competirán por el mismo escaño. La contienda puede decidir quién controla la Cámara.

El resultado del martes

La congresista María Elvira Salazar ganó con contundencia la primaria republicana del Distrito 27 de Florida el martes 18 de agosto.

Con el 99 % de los precintos reportados, obtuvo 28.787 votos frente a los 6.616 del abogado financiero V. Michael Arias, de Coral Gables. Es decir, alrededor del 81 % contra un 19 %.

Salazar celebró el resultado con sus seguidores en un restaurante del sur de Florida. En X agradeció a los republicanos del distrito por elegir "resultados sobre retórica, una voz independiente sobre los jefes del partido, y libertad sobre socialismo".

Es la tercera vez que gana una primaria republicana de forma aplastante. Un matiz de precisión: en 2024 obtuvo el 88,7 %, algo más que ahora.

Quién es Eliott Rodríguez

Del otro lado quedó definido un rival con un perfil que complica el guion habitual.

Eliott Rodríguez, de 69 años, ganó la primaria demócrata con el 54 % frente al 46 % del exfiscal federal Robin Peguero.

Nació en Nueva York de padres cubanos y es un periodista de televisión retirado, durante años presentador de noticias en CBS Miami. Es un novato en política, pero no un desconocido: llevaba décadas entrando cada noche a las salas de miles de hogares del sur de Florida.

Explicó así su candidatura: después de "40 años contando historias" del sur de Florida, quiere competir porque a las familias de Miami "ya no les alcanza para vivir aquí", porque "la democracia está bajo estrés real" y porque las "políticas de crueldad hacia los inmigrantes" no representan a la comunidad.

El dato que iguala la contienda

Aquí está lo que hace de esta elección algo distinto a las anteriores.

La ventaja histórica de Salazar en este distrito fue siempre el reconocimiento de nombre. Su carrera de 35 años en televisión, con cinco premios Emmy y entrevistas a Fidel Castro, Maduro y Pinochet, la hizo familiar para el votante hispano mucho antes de que se dedicara a la política.

Esta vez enfrenta a alguien con exactamente el mismo activo.

Rodríguez lo formuló con precisión tras declarar su victoria: cree que republicanos e independientes confiarán en él porque lo conocen desde hace décadas, antes de que tuvieran idea de su afiliación política.

Los demócratas llevan desde 2020 sin encontrar un aspirante capaz de disputarle el terreno a Salazar en su propio idioma comunicativo. Esta vez lo tienen.

El distrito: 74 % hispano

Conviene entender el terreno donde se juega esto.

El Distrito 27 está enteramente en el condado Miami-Dade. Cubre unas 119 millas cuadradas y alrededor de 788.713 residentes, según el censo de 2024. Incluye el centro de Miami, La Pequeña Habana, Coral Gables, Kendall, Key Biscayne y Pinecrest.

Y el dato decisivo: es el distrito congresional más hispano de Florida, con cerca del 74 % de sus residentes identificándose como hispanos.

Eso significa que ningún candidato puede ganar allí sin conectar con el votante cubano, venezolano, colombiano y nicaragüense del sur de Florida.

Lo que dicen los resultados anteriores

Para calibrar expectativas conviene mirar el historial, y no confundir una primaria con una elección general.

Salazar conquistó el escaño en 2020, derrotando a la entonces congresista demócrata Donna Shalala en una sorpresa que ninguno de los dos partidos anticipaba. Revalidó en 2022 y en 2024.

Claves del caso

En las generales de 2024 obtuvo aproximadamente el 60,4 % frente al 39,6 % de la demócrata Lucía Báez-Geller.

Ese es el número realista de referencia: no el 81 % de la primaria, sino el 60 % de la elección general. Una primaria mide fuerza dentro del propio partido; una general mide todo lo demás.

Aun así, veinte puntos de ventaja son muchos puntos. Salazar entra a esta contienda como favorita clara.

El dinero: ventaja de casi siete a uno

Las cifras de la Comisión Federal Electoral marcan una diferencia difícil de ignorar.

Salazar reportó ingresos totales superiores a 1,99 millones de dólares, desembolsos por más de 1,15 millones y más de 2,25 millones en efectivo disponible.

Rodríguez reportó ingresos por más de 661.170 dólares, desembolsos de más de 336.000 y más de 325.000 en efectivo disponible.

Traducido: Salazar entra a la campaña general con casi siete veces más dinero en caja. En un mercado publicitario tan caro como el de Miami, esa brecha pesa.

Puede estrecharse: una candidatura competitiva suele atraer inversión nacional demócrata. Pero hoy la asimetría es enorme.

Por qué importa más allá de Miami

Aquí está la dimensión que convierte una elección local en un asunto nacional.

Esta contienda podría ser clave para definir qué partido controla la Cámara de Representantes. Los republicanos defienden una mayoría que en las elecciones anteriores fue de apenas cinco escaños por encima de los demócratas.

Con un margen así, cada distrito competitivo se convierte en un frente. Y el 27, con su historia de vuelcos —fue demócrata hasta 2020—, entra en esa categoría.

La posición incómoda de Salazar

Hay un elemento que puede resultar decisivo y que merece explicarse con cuidado, porque no encaja en el guion partidista simple.

Salazar cuenta con el respaldo de Donald Trump. Pero ha buscado distanciarse de su política migratoria: 

"ha cuestionado las deportaciones masivas y ha pedido protecciones como el Estatus de Protección Temporal (TPS) para venezolanos y haitianos."

Esa postura le valió el ataque de la excongresista Marjorie Taylor Greene, que calificó el respaldo de Trump a Salazar como "un insulto a su base". Salazar respondió que Greene "no estaba diciendo la verdad" y defendió su enfoque con una fórmula propia: "dignidad, no amnistía".

La lectura sobre Eliott Rodríguez

Es una posición que la protege por un flanco y la expone por el otro. Le permite competir por el votante hispano moderado, pero le complica la movilización del voto más duro.

Rodríguez, por su parte, ataca desde el ángulo contrario: 

"sostiene que las políticas de crueldad hacia los inmigrantes no representan a esta comunidad."

En un distrito donde miles de familias viven pendientes de un I-220A, de una cita de supervisión o de una audiencia en corte, ese debate no es abstracto. Es la conversación de la mesa.

Los temas que decidirán la elección

Más allá de la retórica, la campaña se jugará en un puñado de asuntos:

El costo de vida y la vivienda. Es el eje central del mensaje de Rodríguez y probablemente el terreno más favorable para él. Miami se ha vuelto inasequible para buena parte de sus residentes.

Los seguros. Un problema estructural del sur de Florida que golpea a propietarios de todos los ingresos.

La inmigración. Con dos posiciones distintas dentro del mismo espectro crítico hacia el endurecimiento actual.

Cuba, Venezuela y Nicaragua. El terreno natural de Salazar, miembro del Comité de Relaciones Exteriores y una de las voces más duras del Congreso contra La Habana y el chavismo.

El anticomunismo. Salazar ya fijó el encuadre en su discurso de victoria: advirtió sobre entregar la comunidad a un Partido Demócrata "cada vez más infiltrado por socialistas" y afirmó que han visto adónde lleva el socialismo y no permitirán que arraigue aquí.

Los vientos que soplan

Dos factores estructurales conviene tener presentes.

A favor de Rodríguez: en las elecciones de medio término, el partido del presidente suele perder escaños. Es una regularidad histórica que no falla con frecuencia.

A favor de Salazar: el sur de Florida se ha movido consistentemente hacia la derecha desde 2020, especialmente entre votantes hispanos, y ella ha ganado tres veces seguidas.

Qué esperar

La cita es el 3 de noviembre de 2026.

Salazar parte como favorita, con veinte puntos de ventaja histórica en generales y una caja siete veces mayor. Ese es el punto de partida objetivo.

Pero por primera vez desde 2020 enfrenta a alguien que puede disputarle lo que siempre fue su ventaja principal: ser una cara conocida en la que la gente confía antes de saber cómo vota.

Dos periodistas cubanoamericanos, ambos retirados de la televisión, ambos hijos del exilio, compitiendo por el mismo escaño en el distrito más hispano de Florida. Con la mayoría de la Cámara colgando de cinco asientos.

Miami va a ver una campaña interesante.