Donalds arrasa con respaldo de Trump y va por ser el primer gobernador negro de Florida

Autor: NotiCuba

Byron Donalds ganó la primaria republicana con el 47,79 %. El congresista de Naples se impuso con casi el doble de votos que su rival más cercano. En Miami-Dade superó el 57 %. En noviembre busca romper una racha republicana y una historia.

El resultado del martes

El congresista republicano Byron Donalds ganó con claridad la primaria para gobernador de Florida celebrada el 18 de agosto.

Con el escrutinio prácticamente concluido, los números fueron estos:

  • Byron Donalds: 810.675 votos (47,79 %)

  • Jay Collins, vicegobernador: 426.787 (25,16 %)

  • James Fishback: 177.674 (10,47 %)

  • Paul Renner, expresidente de la Cámara estatal: 144.989 (8,55 %)

Casi el doble que su rival más cercano, en un campo de once aspirantes.

En el lado demócrata, David Jolly se impuso con 761.674 votos (60,96 %), seguido por Dayna Marie Foster (15,14 %) y la legisladora estatal Dotie Joseph (9,59 %).

La cita definitiva es en noviembre, para suceder a Ron DeSantis, impedido por límites de mandato.

Quién es Byron Donalds

Tiene 47 años y es congresista por el distrito 19 de Florida, con sede en Naples, desde 2021. Antes fue miembro de la Cámara de Representantes estatal.

Su biografía profesional es un activo de campaña:

"pasó 17 años en banca, finanzas y seguros antes de dedicarse a la política."

Lo resumió así ante sus seguidores en Orlando: este estado le dio una oportunidad, y esos 17 años lo prepararon para los desafíos económicos reales que enfrentan los floridanos cada día. Definió el sueño de Florida como la promesa de que si trabajas duro puedes salir adelante, comprar una casa, criar a tu familia y darle a tus hijos una oportunidad mejor de la que tuviste, sin que el Gobierno te lo impida.

Sus tres prioridades declaradas: hacer que Florida sea responsable, alcanzable y, sobre todo, asequible.

Y el dato histórico: de ganar en noviembre sería el primer gobernador afroamericano de Florida.

La derrota que casi nadie está titulando

Aquí está el ángulo que va más allá del ganador.

La victoria de Donalds representa, sobre todo, un rechazo al gobernador saliente Ron DeSantis.

DeSantis se negó a respaldar a ningún aspirante y pasó buena parte de la campaña cuestionando con frialdad los méritos de sus posibles sucesores. Había nombrado a Jay Collins vicegobernador en agosto de 2025 —llegó a llamarlo "el Chuck Norris de la política de Florida"— y todos lo leyeron como su candidato natural. La relación se rompió y DeSantis nunca respaldó su campaña.

También se barajó una candidatura de la primera dama Casey DeSantis, que finalmente no se materializó.

Donalds, en cambio, contó con el respaldo de Donald Trump y de buena parte de la dirigencia republicana estatal, lo que neutralizó cualquier intento del gobernador de influir en la contienda.

El origen de esa animosidad está documentado: el fracaso de DeSantis al intentar usar la gobernación como plataforma para desafiar a Trump en las primarias presidenciales de 2024. Donalds apoyó a Trump en aquel pulso.

Traducido: 

"el martes en Florida ganó la lealtad a Trump sobre el aparato de DeSantis."

 Y ese es un dato político de peso nacional.

Miami-Dade: el número que importa aquí

Para la comunidad del sur de Florida hay una cifra especialmente reveladora.

En Miami-Dade, con los 767 precintos reportados, Donalds obtuvo 51.948 votos, el 57,77 %, muy por encima de su promedio estatal. Collins quedó en 15,90 %.

Es decir: el condado más hispano del estado le dio un respaldo diez puntos superior al que recibió en el resto de Florida.

No es casual. El 6 de agosto, Donalds recibió el respaldo de la Asociación de Oficiales de Policía Hispanos en Doral, parte de un esfuerzo sostenido por consolidar ese electorado.

La primaria más áspera de la temporada

Conviene registrar cómo se llegó hasta aquí, porque explica el reto que Donalds tiene por delante.

Claves del caso

Fue una de las contiendas republicanas más duras del ciclo, marcada por disputas públicas, una batalla legal para descalificar a un aspirante y temores a represalias de un gobernador que aún conserva popularidad.

El comité de Collins compró anuncios sobre supuestas indiscreciones juveniles del favorito y advirtió que sería una "pesadilla" en la elección general. Renner lo atacó por sus operaciones bursátiles en el Congreso, calificándolas de corrupción y autobeneficio.

Fishback llegó más lejos: afirmó que Donalds estaba bajo investigación federal por tráfico sexual, una acusación que el Departamento de Justicia negó rotundamente. También hizo comentarios de carga racial contra él en varias ocasiones.

Con todo, la noche del martes cerró en tono conciliador. Fishback y Renner prometieron su apoyo, y Collins felicitó a Donalds en redes sociales durante el propio discurso de victoria.

Donalds lo formuló así: la primaria terminó, esa noche dejaban a un lado sus diferencias, y eran un Partido Republicano unido.

Sobre el respaldo de Trump fue medido: dijo que era importante pero no determinante, y reconoció que el presidente tiene el seguimiento más fuerte de cualquiera en el partido.

Quién es David Jolly

El rival demócrata tiene una biografía poco habitual.

David Jolly fue congresista republicano por el área de Tampa Bay. Abandonó el Partido Republicano en 2018 y se incorporó al Partido Demócrata en 2025.

Su compañera de fórmula es la excongresista Gwen Graham, hija del fallecido gobernador y senador Bob Graham.

Presentó su triunfo como el comienzo de una alianza electoral destinada a superar las divisiones partidistas. Su campaña se centra en asequibilidad, vivienda, seguros, educación y salud.

Esa trayectoria es, a la vez, su mayor activo y su mayor problema: le permite dirigirse a independientes y conservadores moderados, pero lo obliga a movilizar a una base demócrata que apenas lo conoce como propio.

La sequía de 32 años

Aquí está la montaña que Jolly debe escalar.

Ningún demócrata gana la gobernación de Florida desde que Lawton Chiles fue reelegido en 1994. Son 32 años.

El panorama estructural es igual de duro:

  • Los republicanos superan a los demócratas en registro de votantes por más de 1,2 millones.

  • Controlan la gobernación, todos los cargos del gabinete, supermayorías en ambas cámaras legislativas, 20 de los 28 escaños federales y los dos asientos del Senado.

  • Los grandes donantes demócratas nacionales llevan años evitando Florida, un estado carísimo en publicidad por su cantidad de mercados mediáticos.

El dinero: diez a uno

La brecha financiera es de las más amplias que se recuerdan.

La lectura sobre Byron Donalds

En un trimestre reciente, Donalds recaudó cerca de 10,2 millones de dólares entre su comité político y su cuenta principal de campaña. Jolly, en el mismo período desde su entrada en la contienda, alrededor de 1 millón.

Entre los grandes donantes de Donalds figuran el multimillonario de Palm Beach Thomas Peterffy y el magnate Richard Uihlein, con un millón cada uno, además de 975.000 dólares de la rama estatal de Club for Growth.

Lo que dicen las encuestas

No todo está decidido, y conviene decirlo.

Un sondeo de Emerson College situó a Donalds por delante de Jolly 44 % a 39 % en un enfrentamiento general. Cinco puntos, no veinte.

Y hay un dato que define el campo de batalla: entre votantes hispanos, la contienda aparecía prácticamente empatada, con 42 % para Donalds y 41 % para Jolly.

También se dibuja una brecha de género: Donalds aventajaba por 14 puntos entre hombres; Jolly lideraba por tres entre mujeres.

Curiosamente, la misma encuesta mostraba que frente a Jay Collins la contienda habría estado empatada. Es decir: 

"los republicanos eligieron al candidato con mejor posición de partida."

Cuba en la ecuación

Donalds ha mantenido una postura de firmeza frente al Gobierno cubano y ha respaldado un cambio total de régimen en la Isla, según ha reportado la prensa del exilio.

Es una posición esperable en la política republicana de Florida, y probablemente pesará poco en una campaña donde ambos candidatos han puesto el foco en el costo de vida, la vivienda y los seguros.

Pero para el electorado cubanoamericano de Miami-Dade —donde Donalds ya sacó casi el 58 %— es un elemento de identificación que ninguno de los dos puede ignorar.

Qué esperar

Donalds llega a noviembre como favorito: con el respaldo del presidente, diez veces más dinero, un partido que controla todo el aparato estatal y una ventaja de registro superior al millón de votantes.

Jolly llega con una historia poco común, una compañera de fórmula con apellido histórico y un mensaje centrado en lo que más duele en Florida: 

"que vivir aquí se ha vuelto impagable."

Entre esas dos cosas se decidirá si Florida hace historia con su primer gobernador afroamericano o rompe una racha de tres décadas.