La cifra más alta jamás documentada
La organización Prisoners Defenders cerró julio de 2026 con 1.327 prisioneros políticos documentados en Cuba. Es el récord histórico desde que existe registro.
El informe, publicado el 12 de agosto, incorporó 36 nuevos casos y registró 15 bajas de la lista.
El desglose es demoledor:
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150 mujeres
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41 personas detenidas siendo menores de edad (39 varones y 2 mujeres)
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17 de esos menores permanecen recluidos en centros penitenciarios
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16 menores condenados por sedición, con penas de una media de cinco años
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459 presos políticos padecen patologías médicas graves
De los 36 casos nuevos, 15 están vinculados con protestas: por participar en ellas, documentarlas, respaldarlas o haber sido relacionados posteriormente con los hechos. Y 13 se concentraron en el oriente y centro-oriente del país, donde los apagones prolongados y la falta de agua alimentan cacerolazos casi a diario.
El niño de 13 años
Se llama Alex Javier Hernández González.
Fue detenido el 22 de julio de 2026, sin orden de arresto ni tutela judicial, tras las protestas ocurridas en Santiago de Las Vegas, municipio Boyeros, en La Habana.
Según denunció su madre, el adolescente caminaba por la vía que comunica ese poblado con Wajay, a la altura del Reparto Mulgoba, cuando agentes policiales comenzaron a perseguir y detener a las personas que estaban en los alrededores.
Su madre denuncia que fue golpeado por los agentes.
Y hay una frase suya que recogió la prensa internacional y que resume todo este expediente mejor que cualquier informe:
"No me den más, soy un niño."
Tiene trece años.
Los menores: un patrón, no una excepción
El caso de Alex Javier no es aislado, y esa es la parte más difícil de asumir.
Prisoners Defenders documenta 41 personas que fueron detenidas siendo menores de edad. Diecisiete siguen presas. Y 16 fueron condenadas por "sedición" —el delito aplicado a los manifestantes del 11J— con penas medias de cinco años.
En informes anteriores, la organización denunció que 16 de esos menores estaban recluidos en centros penitenciarios para adultos, algo que su presidente, Javier Larrondo, calificó de "situación alarmante".
Y esto ya había sido advertido internacionalmente. El Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas alertó en 2022 de que cientos de menores son encarcelados cada año en Cuba, incluidos adolescentes recluidos junto a adultos, en violación de los estándares internacionales.
Según cifras de la ONU, al menos 410 niños menores de 18 años pasan cada año por cárceles o por las llamadas "Escuelas de Formación Integral", una denominación eufemística para centros penitenciarios bajo control del Ministerio del Interior.
La corrección necesaria: no fue uno, fue ninguno
Aquí hay que hacer una precisión que hace el dato más grave de lo que suele contarse.
El 2 de abril de 2026, el Gobierno cubano anunció la liberación de 2.010 personas privadas de libertad, presentándola como un "gesto humanitario y soberano" coincidiendo con la Semana Santa.
Prisoners Defenders verificó las excarcelaciones y confirmó que no existía ni un solo preso político entre los beneficiados. Todos eran reclusos comunes.
Javier Larrondo lo dijo a CNN sin matices:
"El 100 por 100 son presos comunes, no hay un solo preso político que haya sido liberado."
Claves del caso
No lo dijo solo él. Human Rights Watch, Justicia 11J, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos, Cubalex y Amnistía Internacional llegaron a la misma conclusión. CNN constató las salidas de la prisión de La Lima: ninguna de las personas con las que habló estaba detenida por motivos políticos.
Hubo antes otro proceso: el 12 de marzo, un indulto de 51 personas presentado como gesto hacia el Vaticano. De ese grupo, Prisoners Defenders confirmó 27 presos políticos; Cubalex pudo verificar 24.
Pero de los 2.010 de abril: cero.
El truco estaba en la letra pequeña
Y lo más revelador es que el propio Gobierno lo anticipó en su comunicado.
El texto oficial advertía que quedarían excluidas, entre otras, las personas condenadas por "delitos contra la autoridad".
Bajo esa categoría, las autoridades cubanas procesan sistemáticamente a opositores y manifestantes pacíficos mediante figuras penales como "Desacato", "Resistencia" y "Atentado".
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Es decir: la exclusión de los presos políticos no fue un descuido ni una omisión. Estaba escrita desde el primer párrafo, solo que con otro nombre.
El destierro como precio de la libertad
El informe de julio identificó además una tendencia que Prisoners Defenders considera especialmente grave.
"La salida del país se presenta como única alternativa para recuperar la libertad."
El exilio, señala la organización, "añade el desarraigo, la separación familiar y el apartamiento de una voz crítica del territorio nacional".
Los ejemplos son conocidos: José Daniel Ferrer salió de prisión y de la isla. Luis Robles, el "joven de la pancarta", llegó a España tras cumplir cuatro años de cárcel por manifestarse pacíficamente con un cartel que pedía libertad.
Salir de la cárcel, cada vez más, significa salir de Cuba.
Los enfermos: 459 casos
Hay una dimensión del encarcelamiento político que rara vez llega a los titulares.
459 presos políticos padecen patologías médicas graves o crónicas. En un informe previo, la organización documentó además 53 personas con trastornos de salud mental severos anteriores a su detención.
La lectura sobre Record Historico Presos
Prisoners Defenders ha documentado de forma recurrente desnutrición, torturas y denegación de atención médica y medicamentos entre las condiciones que provocan o agravan esas patologías.
Larrondo fue explícito:
"La privación deliberada de la atención médica se utiliza de forma sistemática como un instrumento de represión y de tortura."
A ello se suman denuncias de agresiones sexuales contra presos políticos y un patrón documentado de utilización de presos comunes violentos como mecanismo de castigo e intimidación, especialmente contra manifestantes del 11J.
Por qué muchos familiares callan
Aquí está una de las razones por las que estas cifras son, casi con certeza, un piso y no un techo.
Prisoners Defenders ha reportado amenazas dirigidas contra casos específicos, que generan, según sus palabras:
"un profundo pánico entre los presos de conciencia y sus familiares."
La organización documenta también represión directa contra familiares de opositores y amenazas de muerte.
El resultado es previsible:
"muchas familias, especialmente las de menores detenidos, optan por el silencio para evitar represalias sobre sus hijos dentro de prisión."
Y por eso conviene detenerse en un detalle del caso de Alex Javier:
"conocemos su nombre porque su madre habló."
Los que no conocemos son aquellos cuyos padres decidieron que era más seguro callarse.
La progresión: 22 nuevos cada mes
Los números en el tiempo muestran que esto no es un pico coyuntural:
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Enero de 2026: 1.207 presos políticos
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Abril: 1.260
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Junio: 1.306
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Julio: 1.327
Entre julio de 2025 y junio de 2026, la lista sumó 264 nuevos presos políticos: un promedio de 22 al mes.
Desde el 1 de julio de 2021 hasta finales de abril de 2026, el total acumulado asciende a 2.048 personas encarceladas por motivos políticos.
Y un dato adicional que sitúa a Cuba en el mapa mundial: el país ocupa el primer lugar en desapariciones forzadas ejecutadas por el propio Estado, con 193 de las 194 Acciones Urgentes presentadas ante el Comité contra la Desaparición Forzada de Naciones Unidas.
La población carcelaria cubana equivale a 923 personas por cada 100.000 habitantes.
El caso que resume el país
Si hubiera que elegir un expediente para explicar qué está ocurriendo, sería este.
En marzo de 2026, el artista Leonard Richard González Alfonso fue condenado a siete años de prisión por "propaganda contra el orden constitucional".
Su delito:
"pintar en una pared la frase "¿Hasta cuándo? Nos están matando"."
Siete años por una pregunta escrita en un muro.
Lo que significa
Un régimen que encarcela a un niño de trece años por caminar cerca de una protesta, que libera a 2.010 personas y se asegura de que ninguna sea presa política, y que ofrece el destierro como única puerta de salida de una celda, no está administrando un problema de orden público.
Está administrando el miedo.
Y lo hace mientras el 94 % de su población vive en pobreza extrema y ocho de cada diez cubanos se saltan comidas.
Desde Noticuba seguiremos documentando cada nombre. Porque mientras se sepan, existen.





