La infiltración cubana en los Juegos: uniformes ajenos, puertas cerradas y un protocolo especial

Autor: NotiCuba

Militares dominicanos los sorprendieron dentro de una instalación deportiva. Cerraron las puertas y cruzaron 10.000 acreditaciones. Aparecieron cubanos sin credencial.

Lo que reveló Diario Libre

El diario dominicano Diario Libre publicó una investigación que reconstruye cómo agentes de la Seguridad del Estado cubano fueron detectados dentro de las instalaciones de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, donde vigilaban a los atletas de su propia delegación para evitar fugas.

Los Juegos se desarrollaron entre el 24 de julio y el 8 de agosto.

Según el medio dominicano, la vigilancia se intensificó durante la primera parte del certamen, cuando solo se habían producido dos abandonos. Al cierre de la competencia, cinco deportistas cubanos habían dejado la delegación oficial.

El reporte llega en plena crisis diplomática entre ambos países por la expulsión de al menos nueve diplomáticos de la embajada cubana en Santo Domingo.

El episodio del Parque del Este, paso a paso

El caso más significativo ocurrió durante una competencia bajo techo en el complejo deportivo Parque del Este.

Militares dominicanos detectaron dentro de la instalación a agentes cubanos que seguían a deportistas de la Isla que intentaban separarse de la delegación.

La reacción fue inmediata y contundente:

Cerraron temporalmente las puertas del recinto.

Comenzaron a identificar a todos los que permanecían en el interior

"espectadores, trabajadores y miembros de las distintas delegaciones."

Revisaron las acreditaciones una por una.

El cruce de 10.000 credenciales

Este es el detalle que convierte la sospecha en hallazgo.

Los documentos fueron comparados contra la base de datos oficial de los Juegos, que reunía a más de 7.000 atletas y alrededor de 3.000 técnicos y otros integrantes de las comitivas.

Diez mil registros. Un cotejo exhaustivo.

Y el resultado: 

"durante ese control fueron identificados ciudadanos cubanos que no estaban acreditados para realizar las labores que desarrollaban."

 Fueron retirados del lugar.

Diario Libre no pudo establecer si alguno quedó detenido o fue sometido a la justicia dominicana.

Los uniformes ajenos

Y aquí está el elemento que la propia investigación califica de inusual, y que describe un nivel de planificación que va más allá de la observación pasiva.

Según el reporte, algunos de los presuntos agentes habrían utilizado uniformes correspondientes a deportistas de otros países para acercarse a los cubanos sin levantar sospechas.

No se trataba, por tanto, de funcionarios identificables observando desde la grada. Se trataba de personas vestidas con la indumentaria de delegaciones ajenas, moviéndose entre las instalaciones.

Ese detalle es el que transforma el episodio en algo cualitativamente distinto.

El segundo episodio y el protocolo especial

La investigación añade que un segundo episodio similar ocurrió en otro recinto.

Claves del caso

La reiteración de esas actuaciones llevó a los organismos dominicanos a establecer un protocolo especial de seguridad ante lo que fue considerado, en sus términos, una injerencia.

Esa palabra —injerencia— es la valoración que hicieron las autoridades del país anfitrión sobre lo que estaba ocurriendo dentro de sus instalaciones deportivas.

Los cinco que se quedaron

Los deportistas que no regresaron a Cuba son estos:

  • Adán Núñez y Hershey Daniela de la Cruz, esgrimistas, ambos especialistas en sable

  • Yasmani Álvarez, jardinero central del equipo de softbol

  • Leah Daniela Almeida, remera, medallista de bronce

  • Moisés David Torres Puig, portero del equipo de hockey sobre césped

Uno de ellos, en audios obtenidos por 14ymedio, asegura que intentaron capturarlos en territorio dominicano y afirma que todavía teme por su seguridad.

La crisis diplomática: el artículo 9

El 13 de agosto, la Cancillería dominicana notificó a nueve miembros de la misión diplomática cubana que debían abandonar el país en siete días, invocando el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.

Ese artículo es precisamente el que permite a un Estado receptor declarar a un diplomático persona non grata sin obligación de explicar sus motivos. Es la herramienta estándar del derecho internacional para estos casos.

Incluyendo familiares, la medida afectó a unas 21 personas. La embajada permanece abierta y el embajador Ángel Arzuaga Reyes no figura entre los expulsados.

Lo que el propio Diario Libre reconoce que no puede probar

Aquí hay que destacar algo poco habitual, y que habla bien del medio que hizo la investigación.

Diario Libre admite expresamente los límites de su propio hallazgo:

No ha podido establecer que los nueve funcionarios cuya salida ordenó el Gobierno dominicano fueran los mismos agentes involucrados en esos incidentes.

Tampoco que esos acontecimientos constituyan formalmente la causa de la decisión diplomática.

Y el MIREX no ha confirmado esa relación.

Es decir: 

"la infiltración está documentada. La conexión causal con la expulsión, no."

La lectura sobre Infiltracion Cubana Juegos

Esa honestidad es lo que separa una investigación seria de una conjetura vestida de primicia. Y conviene reproducirla, no borrarla.

Hay además una versión alternativa:

"fuentes citadas por el diario El Día sostuvieron que la expulsión respondió a labores de inteligencia no relacionadas con los atletas, y describieron la coincidencia temporal como "una simple coincidencia cronológica"."

Ambas cosas podrían ser ciertas a la vez: 

"puede tratarse del mismo aparato descrito desde ángulos distintos."

La respuesta de La Habana y la réplica que la desmonta

El Gobierno cubano rechazó la medida "en los términos más enérgicos", afirmó que "no existe motivo alguno que justifique esta decisión" y la atribuyó al sometimiento de Santo Domingo a presiones de Washington. Discrepó incluso en la cifra: mientras RD habla de nueve funcionarios, La Habana dice diez.

Días después, la vicecanciller Josefina Vidal elevó el tono durante un acto en La Habana. Su argumento: 

"la ausencia de una explicación pública demostraría que República Dominicana cedió ante presiones estadounidenses."

Y aquí llega la observación que desarma ese razonamiento, formulada por el propio Diario Libre:

"La posición dominicana no ha sido que carezca de razones para adoptar la medida, sino que esas razones no serán divulgadas."

No es lo mismo "no tengo motivos" que "tengo motivos y no los voy a contar".

El MIREX dominicano lo dejó por escrito: seguirá conduciendo el asunto "con la debida discreción y por los canales diplomáticos establecidos, en interés de preservar las relaciones entre ambos países", y descartó dar detalles por tratarse de comunicaciones diplomáticas.

Conviene añadir una simetría honesta: La Habana tampoco ha presentado prueba alguna de esa presión estadounidense. Dos gobiernos afirmando cosas opuestas, ninguno mostrando documentos.

El contraste que lo dice todo

Y para cerrar, un detalle de esos mismos Juegos que no necesita comentario.

Mientras cinco atletas cubanos decidían no regresar a su país, el Gobierno dominicano entregó un apartamento nuevo y amueblado a la atleta Liranyi Alonso, ganadora de cuatro medallas de oro en esa misma competencia.

Un país premió a su medallista con una casa. El otro envió agentes con uniformes prestados a vigilar a los suyos.

Esa es, probablemente, la explicación más completa de por qué cinco jóvenes decidieron quedarse.

Lo que falta por saber

  • Si los nueve expulsados son los mismos agentes de los incidentes deportivos.

  • Si alguno fue detenido o sometido a la justicia dominicana.

  • Si el MIREX publicará alguna vez las razones.

  • Si Cuba aplicará reciprocidad expulsando diplomáticos dominicanos.

  • Qué será de los cinco atletas y de su situación migratoria en República Dominicana.

Por ahora hay una investigación sólida sobre lo que ocurrió dentro de las instalaciones deportivas, una expulsión diplomática sin motivos publicados, y dos gobiernos que sostienen versiones incompatibles.

Desde Noticuba seguiremos este caso.