Guyana recibe deportados de EEUU y hay cubanos entre los primeros: qué hace distinto este acuerdo

Autor: NotiCuba

Seis personas, entre cubanos y afganos, llegaron a Georgetown. El pacto exige consentimiento, excluye antecedentes penales y lo gestiona la OIM. Primer acuerdo de tercer país con salvaguardas explícitas. La palabra "voluntario" significa poco si la alternativa es seguir detenido.

Lo que ocurrió

Guyana confirmó la conclusión de un "marco de cooperación migratoria" con el Gobierno de Estados Unidos, en virtud del cual acogerá temporalmente a migrantes de terceros países deportados desde territorio estadounidense.

El anuncio se hizo público el sábado 5 de septiembre de 2026, y lo confirmó el secretario de Relaciones Exteriores guyanés, Robert Persaud, quien precisó que el entendimiento se alcanzó tras varios meses de conversaciones con la administración estadounidense.

Se trata de un acuerdo de un año.

Con él, Guyana se suma a un grupo de más de 30 naciones que han firmado pactos similares con Washington. La lista incluye a Belice, Cabo Verde, Camerún, Canadá, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Esuatini, Ghana, Guatemala, Honduras, Liberia, México, Panamá, Paraguay y la República Centroafricana, entre otros.

Quiénes llegaron

El primer grupo lo componen seis personas, entre ciudadanos cubanos y afganos.

Persaud declaró a la agencia AP que llegaron el sábado, tras un control y una evaluación previa de las autoridades locales, y que fueron deportados por cuestiones migratorias.

Y precisó un dato importante:

"ninguno tenía antecedentes penales."

El canciller añadió además que: 

"por el momento, Estados Unidos no ha hecho más solicitudes de deportaciones adicionales hacia Guyana."

Las condiciones que puso Guyana

Aquí está lo que diferencia este acuerdo de los que hemos venido cubriendo, y conviene detallarlo.

El Gobierno del presidente Irfaan Ali estableció condiciones explícitas en su comunicado oficial:

  • Número limitado. Solo aceptará "un número limitado y previamente evaluado de personas".
  • Sin antecedentes penales. El filtro es expreso: personas "cualificadas y no criminales".
  • Consentimiento previo. Los migrantes deben aceptar voluntariamente su traslado a territorio guyanés.
  • Derecho a rechazar. Guyana mantiene plena discreción para negarse a recibir traslados concretos.
  • Sin coste para Guyana. El Gobierno guyanés no asumirá gasto económico alguno derivado del programa.

El papel de la OIM

El elemento estructural más relevante del acuerdo es quién gestiona la operación.

Todo se canaliza a través del Programa de Retorno Voluntario Asistido de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que será responsable de la implementación operativa.

La OIM cubrirá los costos de recibir, alojar y apoyar a las personas reubicadas. Y el acuerdo prevé expresamente que proporcione los servicios necesarios para su integración, "incluido el acceso a la comunicación con representantes legales y familiares".

Ese último punto no es un detalle menor. Volveremos sobre él.

La propia OIM, no obstante, matizó algo importante: 

"el acuerdo no implica que la organización asuma competencias que corresponden a las autoridades guyanesas, como la admisión, la residencia legal, la protección o la expulsión."

Por qué este acuerdo es distinto

Conviene comparar, porque la diferencia con los casos recientes es sustancial.

En Liberia, hace apenas dos semanas, cinco deportados —tres o cuatro de ellos cubanos— se negaron a bajar del avión. Les dijeron que los devolverían a Estados Unidos y terminaron bajados a la fuerza en Guinea Ecuatorial.

Claves del caso

En Malabo, el cubano Carlos Rodríguez denunció desde el hotel donde permanece retenido: "Están traficando con mi vida." Describió hombres con armas largas en el perímetro que les advirtieron que dispararían si salían. La agencia AP documentó que están alojados en un hotel propiedad de la familia del presidente Obiang, y que de al menos 32 retenidos, 25 ya habían sido enviados de vuelta a sus países en mayo.

En la República Centroafricana, cuatro cubanos denunciaron haber sido embarcados sin conocer su destino y sin vacunas.

En Esuatini, el cubano Roberto Mosquera del Peral lleva más de un año en la prisión de máxima seguridad de Matsapha. Ese país cobró 5,1 millones de dólares por su acuerdo.

Frente a eso, el modelo guyanés incorpora consentimiento, filtro de antecedentes, gestión por un organismo internacional, acceso a abogados y familiares, y derecho de rechazo del país receptor. Además, el idioma oficial es el inglés, no el francés ni el sango.

Es, sin discusión, el acuerdo mejor diseñado de todos los conocidos hasta ahora.

Los límites de la palabra "voluntario"

Y aquí llega la advertencia que impide celebrar demasiado.

Las organizaciones de derechos humanos han criticado esta práctica sosteniendo que constituye un esfuerzo para presionar a los migrantes a abandonar sus reclamaciones migratorias en Estados Unidos.

Ese señalamiento es serio y merece tomarse en cuenta.

"Voluntario" significa muy poco cuando la alternativa es la detención indefinida.

Piense en el caso de Carlos Rodríguez: estuvo más de 16 meses en centros de detención de varios estados, incluido el conocido como "Alligator Alcatraz". A alguien en esa situación se le ofrece salir de la celda e ir a Guyana. Puede que firme. Pero llamar a eso una elección libre requiere bastante generosidad conceptual.

Y hay un dato que dimensiona el problema: 

"según el TRAC de la Universidad de Syracuse, el 70,6 % de los extranjeros actualmente en detención migratoria en Estados Unidos no tiene condena penal alguna."

Es decir: 

"la mayoría de quienes podrían recibir esta oferta no son criminales."

 Son personas detenidas por asuntos migratorios que llevan meses encerradas.

Lo que el acuerdo no garantiza

Por rigor conviene señalar los vacíos:

No hay estatus permanente. El Gobierno guyanés indicó que los migrantes podrán quedarse "hasta que las autoridades lo determinen". No hay plazo definido ni residencia asegurada.

La lectura sobre Guyana Recibe Deportados

La OIM no asume la protección. Lo aclaró ella misma. Eso significa que no existe una garantía institucional contra una eventual expulsión posterior hacia Cuba.

El acuerdo dura un año. No se ha explicado qué ocurrirá con estas personas cuando expire.

No se ha divulgado si alguno de los deportados tenía órdenes judiciales de protección que impidieran su retorno a Cuba.

Por qué hay cubanos entre los primeros

La razón es estructural y ya la hemos explicado en otras ocasiones.

La administración estadounidense justifica esta práctica argumentando que algunos países, entre ellos Cuba, se niegan a aceptar deportados directamente.

La Habana mantiene acuerdos migratorios con Washington que regulan las repatriaciones, pero admite un número limitado de personas. Ese cuello de botella es precisamente el argumento que sostiene todo el programa de terceros países.

El resultado práctico: 

"un cubano con orden final de deportación puede terminar no en La Habana, sino en un país que jamás pisó."

La ironía de Guyana

Hay un detalle que conviene registrar y que dice mucho sobre el momento cubano.

Guyana es, desde hace años, una ruta de salida del éxodo cubano.

Los cubanos no necesitan visa para entrar a ese país, y miles lo han utilizado como punto de partida: volar de La Habana a Georgetown, cruzar por tierra hasta el río Tacutu y entrar a Brasil por el estado de Roraima.

Ahora, ese mismo país se convierte en destino de deportación.

Quienes salieron de Cuba pasando por Georgetown para llegar a Estados Unidos podrían terminar regresando a Georgetown, deportados desde el país al que querían llegar. El círculo completo.

Qué debe saber quien reciba la oferta

Si usted o un familiar está detenido y le proponen el traslado a Guyana, esto es lo que corresponde considerar:

  • Consulte con un abogado ANTES de firmar cualquier consentimiento. Aceptar el traslado probablemente implique abandonar su caso migratorio en Estados Unidos. Esa decisión es difícil de revertir.
  • Exija el acceso a representación legal. El acuerdo lo contempla expresamente: la OIM debe proporcionar comunicación con representantes legales y familiares. Es un derecho escrito, no un favor.
  • Pregunte por su estatus concreto en Guyana: cuánto tiempo, con qué documento, con qué derechos.
  • Invoque el principio de no devolución si teme regresar a Cuba. Ese principio prohíbe enviar a una persona a un territorio donde su vida o libertad corran peligro, y obliga también a los países receptores.
  • Documente todo. Nombres, fechas, papeles firmados, personas presentes.

El dato que enmarca todo

Para dimensionar el fenómeno: 

"en lo que va del año fiscal 2026, ICE ha detenido a 368.135 extranjeros."

Según datos oficiales.

Frente a esa cifra, seis personas enviadas a Guyana son estadísticamente irrelevantes.

Pero no lo son en absoluto para quienes vayan detrás. Porque este acuerdo, con sus salvaguardas y sus vacíos, es ahora el modelo. Y de cómo funcione dependerá que los próximos pactos se parezcan más a Georgetown o más a Malabo.

Desde Noticuba seguiremos este caso.