Estados Unidos ya está sobre el terreno en Venezuela. El secretario de Estado, Marco Rubio, ofreció una actualización sobre los esfuerzos de recuperación que Washington está desplegando para ayudar al pueblo venezolano, después de que el país fuera golpeado por dos terremotos históricos y mortales. Con equipos de rescate ya en marcha y toda una maquinaria humanitaria activada, la ayuda estadounidense se concentra en lo más urgente:
"encontrar con vida a las personas atrapadas bajo los edificios derrumbados."
La prioridad: rescatar vidas bajo los escombros
Rubio fue claro al señalar cuál es la necesidad más apremiante en estos momentos.
"Su necesidad más inmediata en este momento son los esfuerzos de búsqueda y rescate."
También explicó que:
"El país tiene gran parte de edificios colapsados y que, por eso, necesitarán mucha ayuda en términos de excavar a través de eso."
En ese sentido, anunció el despliegue de los primeros equipos especializados y dijo:
"Ya estamos desplegando equipos de búsqueda y rescate de Fairfax County, Virginia, y Los Ángeles. Habrá algunos otros que añadiremos."
Se trata de la primera fase de la respuesta, centrada en el rescate urbano, una tarea crítica cuando hay estructuras derrumbadas y posibles sobrevivientes atrapados. En este tipo de emergencias, cada hora cuenta: las primeras jornadas son decisivas para aumentar las posibilidades de hallar personas con vida.
Equipos de élite: Fairfax, Los Ángeles y más
Los equipos enviados no son cualquier grupo de rescatistas. El Cuerpo de Bomberos y Rescate del Condado de Fairfax, en Virginia, es una de las unidades más prestigiosas de Estados Unidos, con amplia experiencia en operaciones internacionales de búsqueda y rescate tras grandes catástrofes. Junto a ellos, el Departamento de Bomberos del Condado de Los Ángeles aporta también especialistas en rescate urbano.
A estos primeros contingentes se sumarían otros equipos a medida que avanzara la evaluación de daños. Según se ha detallado, entre los organismos movilizados figuran igualmente el Cuerpo de Bomberos y Rescate de Miami-Dade y el Departamento de Bomberos de la Ciudad de Miami. Todos ellos cuentan con la formación y el equipamiento necesarios para trabajar entre escombros, localizar personas atrapadas y coordinarse con las brigadas locales e internacionales que trabajan contrarreloj en las zonas más afectadas.
Una maquinaria humanitaria activada
El despliegue de rescatistas es solo una parte del esfuerzo. Rubio confirmó que Washington ha puesto en marcha toda su capacidad de respuesta a emergencias y señaló:
"Ya hemos activado nuestros equipos de respuesta a desastres en el Departamento de Estado y nuestros esfuerzos humanitarios."
Claves del caso
Estos equipos, conocidos como DART, se encargan de coordinar la asistencia, apoyar la búsqueda de sobrevivientes y trabajar junto a las autoridades locales.
El secretario de Estado quiso además transmitir un mensaje de confianza en la capacidad estadounidense, apoyándose en un precedente reciente:
"Es algo que hicimos muy bien en Jamaica, después de esa tormenta, y es algo para lo que estamos realmente preparados ahora."
Con esa referencia a la respuesta al desastre en la isla caribeña, Rubio subrayó que Estados Unidos cuenta con la experiencia y los recursos necesarios para afrontar una emergencia de esta magnitud.
Coordinación con Caracas y el papel de Trump
La ayuda se activó tras una comunicación directa al más alto nivel. Rubio explicó que había hablado esa misma mañana con Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, para coordinar el apoyo, después de que el Gobierno venezolano solicitara formalmente la asistencia estadounidense. El despliegue responde a una instrucción directa del presidente Donald Trump, quien pidió a las agencias de su Gobierno actuar "con rapidez" ante el devastador número de víctimas.
El apoyo no se limita al rescate. Rubio detalló que el aeropuerto internacional de Venezuela quedó gravemente dañado, con grietas en la pista de aterrizaje, por lo que Estados Unidos enviaría también recursos a ese punto clave y ayudaría con la inspección aérea de los daños. En paralelo, el Comando Sur (SOUTHCOM) se sumó a las operaciones lideradas por el Departamento de Estado, aportando aeronaves para el transporte de rescatistas, equipos y suministros hacia las zonas de difícil acceso.
Una tragedia que crece y una ayuda que continúa
El contexto de esta operación es dramático. Los dos terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, sacudieron el Caribe venezolano con apenas 39 segundos de diferencia y provocaron el colapso de decenas de edificios. El balance de víctimas, que en las primeras horas se contaba por cientos, no ha dejado de aumentar a medida que avanzan las labores de emergencia, y decenas de miles de personas llegaron a figurar como ilocalizables por el caos y el corte de las comunicaciones.
La respuesta internacional ha sido masiva, con equipos llegados de numerosos países, y Estados Unidos ha reiterado su compromiso de acompañar a Venezuela no solo en la fase de rescate, sino también en la posterior reconstrucción. Como resumió el propio Rubio en un mensaje posterior, los esfuerzos de respuesta buscan demostrar el apoyo estadounidense "para una recuperación total". Mientras las cuadrillas siguen excavando entre los escombros con la esperanza de encontrar vida, el mensaje desde Washington es de solidaridad con un pueblo que atraviesa uno de los momentos más difíciles de su historia reciente.






