Vuelo gratis y 2.600 dólares por salir de EE UU: la letra pequeña que preocupa a los cubanos

Autor: NotiCuba

EE.UU. ofrece vuelo gratis, 2.600 dólares y perdón de ciertas multas a quienes se autodeporten con CBP Home. Pero no borra todas las consecuencias legales, y preocupa a los cubanos por las órdenes de deportación y el cobro del bono.

Claves del caso

Suena tentador: un vuelo gratis de vuelta a casa, 2.600 dólares en el bolsillo y el perdón de ciertas multas. Es la oferta que el Gobierno de Estados Unidos hace, a través de la aplicación CBP Home, a los inmigrantes en situación irregular que decidan salir voluntariamente del país. El programa busca evitar deportaciones forzosas y, de paso, ahorrarle dinero al Estado. Pero, como toda oferta con letra pequeña, conviene leerla con lupa: no borra automáticamente las consecuencias legales de haber permanecido sin papeles, y en el caso de los cubanos enciende varias alarmas.

Qué ofrece CBP Home: 2.600 dólares, vuelo gratis y perdón de multas

El programa de "autodeportación voluntaria" funciona a través de la aplicación móvil CBP Home, rediseñada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para que registrar la intención de salida tome apenas unos minutos. Quienes se acojan reciben tres incentivos principales: un boleto de avión de cortesía hacia su país, un bono de salida de 2.600 dólares, que se paga una vez confirmada la salida, y la condonación de las multas civiles por no haber abandonado el país tras una orden de remoción o de salida voluntaria.

El bono, que inicialmente era de 1.000 dólares, se elevó a 2.600 a comienzos de 2026. El objetivo del Gobierno es doble: por un lado, descongestionar un sistema de deportaciones saturado y costoso, cada expulsión forzosa puede costar miles de dólares y, por otro, reorientar esos recursos hacia casos considerados de riesgo para la seguridad. El propio DHS lo resume sin matices: con vuelo gratis, estipendio y perdón de multas, "los inmigrantes ilegales no tienen excusa para quedarse". Además, advierte de que la oferta es temporal y podría no durar mucho.

La letra pequeña: lo que el programa NO borra

Aquí empieza la parte que muchos pasan por alto. Salir con CBP Home no significa borrón y cuenta nueva. La condonación de multas se aplica únicamente a las sanciones por no haber salido tras una orden de deportación, pero no a otras, como las derivadas del registro obligatorio de extranjeros. Y, sobre todo, no elimina las prohibiciones de reingreso: quien haya vivido más de un año de forma irregular y se marche puede enfrentar vetos de hasta diez años para volver, e incluso prohibiciones permanentes si ya tenía una orden previa.

Tampoco desaparecen las deudas privadas. Como advierten los abogados de inmigración, las tarjetas de crédito, los préstamos, las hipotecas o las pensiones alimenticias (child support) siguen vigentes aunque la persona abandone el país, y los bienes que deje atrás podrían ser embargados por los acreedores. A ello se suma un detalle clave: no existe garantía pública de que todos los solicitantes reciban realmente los 2.600 dólares, ya que las condiciones varían según cada caso. Por eso, la recomendación unánime de los expertos es consultar con un abogado antes de pulsar "enviar" en la aplicación.

El caso de los cubanos: órdenes de deportación y multas millonarias

Para los cubanos, el panorama es especialmente delicado. Muchos arrastran órdenes finales de deportación que, durante años, no pudieron ejecutarse porque el Gobierno de la Isla se negaba a recibir a los deportados, lo que los dejó en un limbo legal. Ahora, esa misma situación los expone a una de las herramientas más duras reactivadas por la administración Trump: 

"las multas civiles acumulativas de hasta 998 dólares por día para quienes, teniendo una orden de deportación, no abandonen el país."

Esas sanciones pueden acumularse durante años y alcanzar cifras astronómicas. Se han documentado casos estremecedores: un cubano en Phoenix recibió una multa de 1,8 millones de dólares por una orden de 2010 que asegura no haber conocido; otro fue sancionado con 690.000 dólares; y un tercero, de Granma, con más de medio millón por faltar a una audiencia. El problema es que el perdón de multas de CBP Home no se aplica a esas deudas ya acumuladas, lo que coloca a muchos cubanos ante una disyuntiva angustiante: irse y arrastrar la sanción, o quedarse y verla crecer cada día.

El dinero prometido: las dudas para cobrar el incentivo en la isla

El segundo gran foco de preocupación es el propio incentivo económico. Aunque el bono de 2.600 dólares es el principal gancho del programa, su cobro dista de estar garantizado, y entre los cubanos han surgido denuncias sobre las dificultades para recibirlo una vez de regreso en la Isla.

El pago se realiza solo después de confirmar la salida y a través de la propia aplicación, lo que en el caso de Cuba choca con un obstáculo evidente: las restricciones bancarias y las sanciones que complican el envío y la recepción de fondos estadounidenses en la Isla. A eso se añade que algunos cubanos en Estados Unidos ya han reportado alertas y bloqueos bancarios por su estatus migratorio, lo que dificulta aún más cualquier gestión financiera a distancia. El resultado es un escenario en el que la promesa de los 2.600 dólares puede quedar, para muchos, en el aire.

¿Salida humana o presión disfrazada? El debate

El programa divide opiniones. El Gobierno y algunos analistas lo presentan como una alternativa más digna y humana que la detención y la deportación forzosa: 

"permite salir de forma ordenada, sin separaciones familiares ni encarcelamientos, e incluso podría mejorar las opciones migratorias futuras de quien se va voluntariamente."

Es, en esa lectura, una solución eficiente para un sistema desbordado.

La lectura sobre EE UU

Las organizaciones de defensa de los migrantes, en cambio, son mucho más críticas. Denuncian que ofrecer dinero a personas en situación de necesidad económica, bajo la amenaza de multas millonarias y arrestos, tiene un componente coercitivo difícil de ignorar, y cuestionan la claridad legal del programa. Como recuerdan los propios abogados, técnicamente nadie "se autodeporta": uno simplemente se marcha. La decisión, en cualquier caso, es enormemente personal y de consecuencias profundas. La única recomendación en la que todos coinciden es la misma: 

"antes de dar el paso, asesorarse bien y entender, hasta la última línea, qué se gana y qué se pierde."