Trump alerta en Mount Rushmore de una "amenaza comunista"

Autor: NotiCuba

En Mount Rushmore, por el 250.º aniversario de EE.UU., Trump alertó de un "resurgimiento de la amenaza comunista", a la que llamó enemigo de la libertad. Y lanzó: "Puedes ser leal a Karl Marx o a Estados Unidos, no a ambos".

En la víspera del 250.º aniversario de la independencia de Estados Unidos, el presidente Donald Trump eligió uno de los escenarios más simbólicos del país (el Monte Rushmore) para lanzar una advertencia contundente. En un discurso de unos 30 minutos, bajo los rostros esculpidos de cuatro presidentes, Trump alertó sobre lo que llamó un "resurgimiento de la amenaza comunista" y aseguró que esa ideología representa un enemigo mortal para la libertad de la nación. El mensaje, cargado de patriotismo y de tono combativo, marcó el arranque de las celebraciones por el cuarto de milenio del país.

"Un resurgimiento de la amenaza comunista"

El eje del discurso fue una advertencia sobre lo que el mandatario considera un peligro interno. "Al acercarnos a este magnífico aniversario, vemos nuestra identidad estadounidense bajo un nuevo ataque.

Afirmó Trump ante la multitud congregada en Keystone, en Dakota del Sur. Según el presidente, el país atraviesa "un resurgimiento de la amenaza comunista", que atribuyó a radicales y extremistas internos e incluso a inmigrantes que, dijo, adoptan ideas opuestas al modo de vida estadounidense.

Trump fue especialmente duro al describir esa ideología. Sostuvo que "el comunismo es el enemigo de las personas libres en todas partes" y también "el enemigo de la Constitución" y del propio 4 de julio de 1776. Con su habitual estilo, lo contrapuso a los valores fundacionales del país: frente a "la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad", afirmó, el comunismo representa "la muerte, la tiranía y la búsqueda del mal".

"Karl Marx o Estados Unidos": la frase que dio la vuelta al mundo

La declaración más resonante de la noche fue una sentencia tajante que rápidamente se viralizó:

"Puedes ser leal a Karl Marx o puedes ser leal a Estados Unidos. Puedes ser comunista o puedes ser patriota. No puedes ser ambas cosas."

Claves del caso

Con ella, el presidente trazó una línea divisoria absoluta entre el patriotismo y la ideología que dice combatir.

El mandatario fue más allá y situó al comunismo por encima de cualquier otro peligro que el país haya enfrentado en su historia. Lo calificó como "la mayor amenaza" para Estados Unidos, por encima incluso de "la Primera Guerra Mundial, la Segunda Guerra Mundial, Pearl Harbor o incluso el 11 de septiembre". Y cerró su intervención con una especie de juramento: prometió que los ciudadanos estadounidenses "vencerán rápidamente al comunismo" y que el país nunca será una nación comunista.

Homenaje a los padres fundadores y a la "nación más excepcional"

Pero no todo fue advertencia. Buena parte del discurso fue un encendido homenaje a la historia y la grandeza de Estados Unidos. Desde el pie del monumento, Trump ensalzó a los cuatro presidentes esculpidos en la roca (George Washington, Thomas Jefferson, Abraham Lincoln y Theodore Roosevelt) como "grandes hombres de la historia", a los que describió como audaces, ambiciosos y de una inteligencia extraordinaria.

El presidente reservó sus mayores elogios para el país en su conjunto. Declaró que Estados Unidos es "la nación más excepcional que jamás haya existido" y aseguró que en toda la historia "ninguna nación había celebrado nunca un triunfo tan magnífico como este". A 250 años de su fundación, dijo, el país se erige como la república más antigua y la potencia más poderosa y exitosa del mundo.

Soberanía, prosperidad y una nueva "edad de oro"

En su mensaje, Trump reafirmó también su compromiso con la soberanía, la prosperidad y los valores tradicionales de Estados Unidos, ejes centrales de su discurso político. Enmarcó el aniversario no como un punto final, sino como el inicio de una nueva etapa: "Esto es solo el comienzo de la edad de oro de Estados Unidos", proclamó, y subrayó que el futuro del país en los próximos 250 años depende de transmitir "la fe y la libertad" a las nuevas generaciones.

El acto estuvo a la altura del simbolismo del lugar. Rodeado de un panel de vidrio blindado, con helicópteros Black Hawk sobrevolando la zona y el estreno del nuevo Air Force One surcando el cielo, el discurso culminó con un gran espectáculo de fuegos artificiales sobre las Black Hills. Fue la antesala de los actos centrales, previstos para este sábado 4 de julio en Washington bajo el título "Homenaje a Estados Unidos".

Un mensaje que resuena, y también divide

Como suele ocurrir con la retórica del presidente, el discurso generó reacciones encontradas. Trump no identificó con nombres y apellidos a quiénes considera la vanguardia comunista, aunque en los últimos días ha señalado a sectores de la izquierda demócrata, y vinculó ese supuesto avance ideológico con las elecciones legislativas de noviembre. Sus críticos suelen ver en este tipo de mensajes una estrategia para descalificar a los adversarios políticos, mientras que sus partidarios lo celebran como una defensa firme de los valores del país. No en vano, una reciente encuesta reveló que una mayoría de estadounidenses considera que el país no cumple del todo los ideales de la Declaración de Independencia, en una opinión dividida según la filiación política.

La lectura sobre Mount Rushmore

Sea como fuere, hay comunidades para las que el mensaje anticomunista de Trump resuena con especial fuerza. Para el exilio cubano, venezolano o nicaragüense, personas que huyeron precisamente de regímenes comunistas o de inspiración marxista, palabras como las pronunciadas en Rushmore tocan una fibra profunda. Al final, más allá de la controversia política, el discurso reavivó un viejo debate sobre la identidad y los valores de Estados Unidos, justo cuando la nación se dispone a soplar 250 velas.