Salazar pide a Washington que México rinda cuentas por usar a más de 3,000 médicos cubanos

Autor: NotiCuba

Salazar envió una carta al representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer, para que México responda por emplear a más de 3,000 médicos cubanos. Dice que es trabajo forzado y que viola el T-MEC. Sheinbaum lo niega.

Una carta con el T-MEC como arma

La congresista republicana María Elvira Salazar, que representa al Distrito 27 de Florida, llevó la pelea contra las misiones médicas cubanas a un terreno nuevo: el comercio.

Claves del caso

El 22 de octubre envió una carta al Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, el funcionario que negocia los acuerdos comerciales del país. En ella pide que Washington le diga claramente a México que emplear a médicos cubanos bajo este esquema viola el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), y que exija desmantelar el programa y liberar a los médicos.

"El T-MEC no es opcional", escribió Salazar. Según la congresista, México está "rompiendo las reglas" y ayudando a La Habana a lucrar con el trabajo forzado.

Más de 3,000 médicos en el país vecino

Según la carta, México emplea a más de 3,000 profesionales de la salud cubanos. Otras cifras citadas por la prensa elevan el número a unos 3,800 médicos de 29 especialidades, repartidos en 23 estados a través del sistema público IMSS-Bienestar.

El programa comenzó en 2020, durante la pandemia de COVID-19, bajo el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. La presidenta Claudia Sheinbaum lo amplió.

Por qué Salazar lo llama trabajo forzado

La congresista describe condiciones que, según ella, son señales claras de trabajo forzado:

  • Separación familiar: los médicos viajan sin sus familias, que quedan en Cuba.

  • Restricciones de movimiento: no pueden moverse ni viajar libremente.

  • Salarios retenidos: México le paga directamente al gobierno cubano, no a los médicos. Según Salazar, en algunos casos los médicos reciben apenas el 5% de lo que se paga por su trabajo.

Salazar se apoya en el Informe sobre Trata de Personas de 2025 del Departamento de Estado. Ese informe coloca a Cuba en el nivel 3, el más grave, junto a Corea del Norte y Afganistán, y describe las misiones médicas como una forma de trata de personas. Sobre México, el mismo informe señala que el país tiene un contrato con el gobierno cubano para contratar personal sanitario, que paga directamente a las autoridades cubanas sin supervisión suficiente y que no informó de medidas para prevenir el trabajo forzado.

El argumento comercial

La novedad de la carta es que convierte un tema de derechos humanos en un asunto comercial. Salazar cita el capítulo 23 del T-MEC, sobre derechos laborales, que obliga a los países a eliminar todas las formas de trabajo forzoso u obligatorio y a prohibir la importación de bienes fabricados con trabajo forzado.

El momento no es casual. Estados Unidos está revisando el T-MEC: la oficina de Greer abrió a comienzos de octubre un periodo de comentarios públicos antes de un proceso formal que se espera en 2027. La carta llegó, además, horas después de que Trump dijera que su gobierno estaba "muy cerca" de un acuerdo comercial con México.

"Fueron advertidos"

Salazar asegura que planteó el problema en persona a López Obrador durante una visita de congresistas a la Ciudad de México hace unos dos años, y que no hubo respuesta. "Fueron advertidos de que habría consecuencias", escribió.

La congresista propone otra vía: que México pague directamente a los médicos, en lugar de entregar el dinero al régimen. Y recuerda que ningún gobierno estadounidense anterior ha dado este paso.

La respuesta de México

La presidenta Claudia Sheinbaum defendió el programa el 23 de octubre en su conferencia de prensa. Aseguró que los médicos cubanos "ganan exactamente lo mismo" que los mexicanos y que "no están contratados a través de ninguna empresa". Explicó que trabajan en zonas donde no hay médicos especialistas mexicanos.

En marzo, la Embajada de México en Estados Unidos ya había rechazado las acusaciones y defendido que los acuerdos respetan los derechos laborales de los profesionales.

Una pelea de años

La carta es parte de una campaña que Salazar lleva años impulsando junto a los congresistas Mario Díaz-Balart y Carlos Giménez. En julio, el grupo pidió sanciones contra la Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos, la empresa estatal que gestiona las misiones en el extranjero.

Esta semana, la encargada de negocios de Estados Unidos en Barbados, Karin Sullivan, también denunció que el régimen se queda con entre el 50% y el 95% del salario de los médicos, les retiene los documentos y les limita los movimientos. "Es trabajo forzoso", escribió.

El negocio que sostiene al régimen

Las misiones médicas son una de las principales fuentes de divisas del régimen cubano. Mientras miles de médicos trabajan en el extranjero y el Estado se queda con la mayor parte de su salario, en Cuba los hospitales sufren apagones, falta de medicinas y de personal. El negocio deja dinero a la cúpula, pero no mejora la salud de los cubanos.

Para muchos médicos, la misión es la única forma de ganar algo más y ayudar a sus familias, aunque sea una pequeña parte de lo que generan. Esa es la trampa: el régimen convierte la necesidad en un negocio.

Lo que viene

Ni Greer ni la Casa Blanca han respondido públicamente a la carta. Queda por ver si Washington incluirá el tema de los médicos cubanos en la revisión del T-MEC, y si México estará dispuesto a cambiar un programa que defiende con firmeza.

La lectura sobre Jamieson Greer

Lo que está claro es que la presión sobre las misiones médicas cubanas ya no se limita a los informes de derechos humanos. Ahora también se juega en la mesa del comercio.