Lo que dijo Mario Díaz-Balart
El congresista republicano Mario Díaz-Balart, representante del Distrito 26 de Florida y candidato a la reelección, cuestionó el alcance de la política migratoria del presidente Donald Trump durante una entrevista con Telemundo.
En la conversación abordó también su campaña y la situación de Venezuela. Pero lo que más eco ha tenido es su valoración sobre la respuesta de la administración a lo que describió como una crisis heredada del gobierno de Joe Biden.
Las citas exactas
Sus palabras fueron estas:
"Lo que no he logrado es lo que yo veo como una excesiva reacción a la crisis creada por el presidente Biden."
Y añadió:
"Y la reacción a esa crisis, yo creo que ha sido un poco excesiva."
El propio reportaje de Telemundo lo presentaba como un defensor de la política del presidente, lo que hace más llamativa la reserva que expresó.
La frase más reveladora: "lo que no he logrado"
Conviene detenerse en el comienzo de su declaración, porque contiene una admisión que ha pasado casi inadvertida.
Díaz-Balart no dijo simplemente que la política fuera excesiva. Dijo "lo que no he logrado".
Es decir: presenta la moderación de esa política como un objetivo que se propuso y no consiguió. Es el reconocimiento, por parte de un congresista con décadas en Washington y del mismo partido que el presidente, de que sus gestiones no han tenido efecto sobre el alcance de las detenciones y deportaciones.
Esa admisión encaja con algo que ya hemos documentado: desde noviembre de 2024, Díaz-Balart viene diciendo públicamente que trabaja con la administración para buscar una solución para los cubanos con I-220A. Lo repitió en abril y julio de 2025, y de nuevo en agosto de 2026: "Seguimos trabajando."
Hasta hoy, esas gestiones no han producido ninguna medida.
Lo que no dijo
Por rigor conviene señalar los límites de sus declaraciones:
- No especificó qué medidas migratorias cambiaría.
- No anunció nuevas propuestas ni proyectos de ley.
- No planteó protecciones concretas para ningún grupo.
Y el matiz de su lenguaje importa: dijo "un poco" excesiva. Es, probablemente, la formulación más suave posible de una crítica.
El contraste con diciembre de 2025
Hace apenas diez meses, el tono era otro.
El 3 de diciembre de 2025, Díaz-Balart firmó junto al congresista Carlos Giménez una declaración conjunta tras la decisión del Departamento de Seguridad Nacional de suspender los trámites migratorios. En ella sostenían:
"El presidente Trump heredó múltiples desafíos [...] El presidente Trump está protegiendo la seguridad nacional al restaurar el orden en la frontera, hacer cumplir el estado de derecho y reforzar los procesos de verificación."
Y calificaban la política fronteriza de Biden como "una traición a la seguridad nacional".
Pero aquella misma declaración contenía ya un matiz: abogaban por "un proceso que combine rigurosidad y rapidez", para que las personas con solicitudes legítimas de asilo obtuvieran "una resolución justa y expedita".
No es un giro de 180 grados
Sería injusto presentar estas declaraciones como un cambio radical, y conviene decirlo.
Claves del caso
Díaz-Balart ha sido durante años uno de los republicanos más favorables a una reforma migratoria. En 2014 relató que había trabajado entre 2009 y 2010 con un grupo bipartidista para redactar una ley de reforma. En enero de 2021 pidió:
"una solución permanente y humana para quienes viven en las sombras."
Y en agosto de este año, en Telemundo 51, afirmó:
"Yo siempre he abogado por el TPS" y "Yo no pienso que sea razonable deportar a Cuba, a Venezuela, a Haití o a Nicaragua."
Lo nuevo no es su posición de fondo. Lo nuevo es que ahora dirige la crítica, aunque sea con suavidad, a la respuesta de la administración de su propio partido.
Los tres congresistas cubanoamericanos
Con estas declaraciones, los tres congresistas republicanos cubanoamericanos del sur de Florida han expresado ya algún grado de distancia:
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María Elvira Salazar publicó en septiembre un anuncio frente a la Casa Blanca afirmando que algunos esfuerzos migratorios "han ido demasiado lejos" y que muchos hispanos "se sienten traicionados". Trump respondió: "La respaldo, pero no estoy de acuerdo con ella."
Carlos Giménez lleva más de un año reclamando un enfoque caso por caso y ha dicho que no está de acuerdo con arrestar a personas sin antecedentes o con solicitudes de asilo válidas.
Mario Díaz-Balart califica ahora la respuesta de "un poco excesiva".
El reportaje de Telemundo vinculó precisamente estas críticas y planteó si la controversia podría afectar a los candidatos republicanos de la región. Su valoración fue que es poco probable que ese factor, por sí solo, ponga en peligro la reelección de Díaz-Balart o de Giménez. Es una estimación electoral, no un resultado asegurado.
¿Por qué ahora?
Hay varias explicaciones posibles, y conviene no reducirlas a una sola.
La presión local. Organizaciones del sur de Florida han aumentado la presión sobre los legisladores republicanos por las detenciones y deportaciones. Miami-Dade concentra a miles de cubanos con I-220A, muchos de ellos con órdenes de deportación desde julio.
El precedente de Salazar. Ella abrió la puerta, Trump no le retiró su apoyo, y el costo político de una crítica moderada resultó menor de lo que podía temerse.
La lectura sobre Diaz Balart Respuesta
El calendario electoral. Faltan poco más de cuatro semanas para el 3 de noviembre, y las encuestas reflejan una caída del apoyo hispano a los republicanos.
Pero hay un dato que debilita la explicación puramente electoral: el distrito de Díaz-Balart es considerablemente más seguro para los republicanos que el de Salazar, que según una encuesta interna aparece empatada con su rival. Él tiene menos que ganar con este gesto que ella.
Los datos detrás de su crítica
Sea cual sea el motivo, la valoración de "excesiva" encuentra respaldo en las cifras:
ICE realizó 50.925 arrestos en agosto, su récord mensual.
Según TRAC, el 70,6 % de los detenidos no tiene condena penal.
En julio, por primera vez en este mandato, los detenidos solo por infracciones migratorias civiles superaron la mitad del total.
Cubanos han sido enviados a terceros países como Guinea Ecuatorial, Esuatini, la República Centroafricana y Guyana.
El poder que sí tiene
Aquí está, quizá, la pregunta más pertinente.
Díaz-Balart no es un legislador recién llegado. Lleva más de dos décadas en el Congreso y tiene antigüedad en el Comité de Asignaciones, el que decide cómo se gasta el dinero federal.
Un congresista con esa posición dispone de herramientas que van más allá de una entrevista: enmiendas presupuestarias, condiciones en las asignaciones, proyectos de ley, cartas formales al Ejecutivo, audiencias.
Calificar una política de "un poco excesiva" es una opinión. Usar esas herramientas sería una política.
Lo esencial
Mario Díaz-Balart dijo en Telemundo lo que muchos cubanos de Miami llevan meses diciendo: que la respuesta migratoria ha ido más lejos de lo necesario.
Lo dijo con cuidado, sin propuestas y admitiendo que no ha logrado cambiarla.
Para las familias que hoy tienen a un ser querido detenido o con una orden de deportación, la diferencia entre una crítica y una acción no es un matiz. Es la diferencia entre ser escuchado y ser ayudado.
Desde Noticuba seguiremos informando.





