ICE arresta en aeropuertos de EE UU incluso a quienes tienen trámites migratorios activos

Autor: NotiCuba

Las autoridades migratorias de EE.UU. intensificaron los arrestos en aeropuertos y alcanzan incluso a personas con procesos legales activos para permanecer en el país. Los operativos, en al menos 15 aeropuertos, amplían las deportaciones.

Claves del caso

Viajar dentro de Estados Unidos se ha vuelto un riesgo para miles de inmigrantes. Las autoridades migratorias del país han intensificado los arrestos en los aeropuertos, alcanzando incluso a personas que tienen procesos legales activos para permanecer en el territorio. Según una investigación de The New York Times basada en documentos oficiales y entrevistas con abogados, la medida amplía de forma significativa el universo de personas que pueden ser deportadas, y abre un nuevo y amplio frente en la campaña de control migratorio de la administración de Donald Trump.

Operativos en al menos 15 aeropuertos

De acuerdo con esos reportes, los operativos se han registrado en al menos 15 aeropuertos del país durante las últimas semanas. En muchos casos, los agentes de inmigración actúan vestidos de civil y detienen a las personas directamente en las áreas de check-in, en las puertas de embarque o incluso a su llegada, en procedimientos que a veces se realizan de forma discreta y otras, a la vista de todos.

Las escenas se han multiplicado en las redes sociales. En un caso ampliamente difundido, una mujer fue interceptada por dos agentes de civil en el puente de abordaje después de que sonara una alarma al escanear su tarjeta de embarque; una persona que viajaba en el mismo vuelo grabó cómo la sacaban por una puerta lateral hacia la pista. Los arrestos han alcanzado a ciudadanos de más de una docena de países, lo que da cuenta de la amplitud de la nueva estrategia.

A quiénes están deteniendo ahora

El cambio más importante está en el perfil de los afectados. A diferencia de los operativos previos, centrados en personas con órdenes de deportación firmes, los nuevos arrestos alcanzan a migrantes que antes no eran prioridad. Entre ellos hay: 

"cónyuges de ciudadanos estadounidenses, trabajadores del sector tecnológico con visas laborales en trámite de renovación y otros extranjeros cuya visa venció mientras esperaban una resolución migratoria legítima."

Los ejemplos son ilustrativos. Según los abogados citados, entre los detenidos figuran un ingeniero que aguardaba la prórroga de su visa de trabajo, varias parejas de recién casados con ciudadanos estadounidenses, una exniñera e incluso una mujer en silla de ruedas con una solicitud de asilo activa. En otro caso, una persona fue detenida cuando viajaba para asistir al funeral de su padre. Muchos de ellos habían ingresado legalmente al país y se encontraban en pleno proceso de regularización.

El giro clave: todos los que exceden su visa, "ilegales"

¿Por qué esta medida amplía tanto el alcance de las deportaciones? La respuesta está en un cambio de criterio de fondo. La nueva política considera a todas las personas que exceden el tiempo autorizado por su visa como inmigrantes en situación ilegal, eliminando la práctica previa que les permitía permanecer en el país mientras resolvían sus trámites migratorios.

Ese giro es determinante. Antes, quien había presentado una solicitud legítima —de asilo, de residencia por matrimonio o de renovación de visa— podía esperar la resolución sin temor a ser detenido, incluso con el conocimiento de las autoridades. Ahora, el simple hecho de que la visa original haya vencido basta para convertir a esa persona en objetivo de un arresto, aunque su caso siga abierto y en regla. De este modo, millones de personas que se movían dentro de la legalidad pasan, de un día para otro, a una situación de vulnerabilidad.

Cómo funcionan los operativos: el papel de la TSA

La estrategia se apoya en la coordinación entre agencias. Según los reportes, el programa utiliza Secure Flight, el sistema que la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) emplea desde 2007 para verificar a los pasajeros contra listas de seguridad nacional. En la práctica, ICE comparte con la TSA información sobre personas de interés migratorio. 

"y esa información se cruza con las listas de pasajeros de cada vuelo para alertar a los agentes."

Así, cuando una de esas personas escanea su pase de abordar, el sistema puede activar una alerta que desencadena el arresto. Este mecanismo explica por qué las detenciones ocurren precisamente en los aeropuertos y en el momento de embarcar o llegar. Además, se enmarca en una meta declarada por la administración de alcanzar unos 2.000 arrestos de inmigrantes por día, aproximadamente el doble del ritmo registrado a comienzos de año.

La advertencia de los abogados: una "zona gris" legal

Aunque el Gobierno defiende la medida como una simple aplicación de la ley, los abogados de inmigración han encendido las alarmas. Advierten que la política impacta a miles de personas que se encuentran en una "zona gris" legal: 

"individuos con la visa vencida pero con trámites activos y de buena fe, que hasta ahora confiaban en poder regularizar su estatus sin ser detenidos."

El resultado es un clima de incertidumbre y temor. Algunos especialistas han modificado incluso los consejos que dan a sus clientes: donde antes bastaba con una identificación válida para tomar un vuelo doméstico, ahora recomiendan evitar volar dentro del país a quienes tienen un cambio de estatus migratorio en trámite, incluidos los procesos de residencia por matrimonio. La medida, en definitiva, ha transformado un acto tan cotidiano como tomar un avión en una decisión cargada de riesgo para muchos migrantes.

Un nuevo frente en la ofensiva migratoria

Todo esto se inscribe en una política más amplia y agresiva de control migratorio. La ampliación de los arrestos a los aeropuertos representa un nuevo frente que se suma a los operativos en lugares de trabajo, tribunales y comunidades, y que refleja la determinación del Gobierno de aumentar el número de detenciones y deportaciones.

La lectura sobre EE UU

Para quienes viven esta realidad, el mensaje es inquietante: la frontera entre estar "en regla" y ser detenido se ha vuelto más difusa que nunca. Miles de personas que hicieron las cosas por la vía legal —presentar solicitudes, pasar controles de antecedentes, obtener permisos de trabajo— descubren ahora que ni siquiera eso las protege de un arresto en el aeropuerto. En medio del debate sobre la legalidad y el alcance de la medida, lo que queda claro es que el control migratorio en Estados Unidos ha entrado en una fase más dura, y que sus efectos alcanzan a personas que, hasta hace poco, se sentían a salvo.