La investigación que lo cambió todo
Durante días, la expulsión de nueve diplomáticos cubanos de República Dominicana fue un misterio sin explicación oficial. Esta semana apareció la primera pieza sólida.
El periódico dominicano Diario Libre publicó una investigación según la cual agentes de la seguridad cubana se infiltraron en instalaciones de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe celebrados en Santo Domingo, con el propósito de vigilar a los atletas de su propia delegación y evitar deserciones.
La operación, según ese reporte, fue detectada por organismos de seguridad dominicanos, que intervinieron y retiraron de los recintos a varios de los involucrados.
Es, hasta ahora, la evidencia más concreta sobre el trasfondo de la crisis.
El episodio del Parque del Este
El reporte describe con detalle el momento que encendió las alarmas.
Ocurrió durante una competencia bajo techo en el complejo deportivo Parque del Este. Allí:
"militares dominicanos detectaron dentro de la instalación a agentes cubanos que perseguían a deportistas de su delegación que intentaban abandonar el grupo."
La reacción fue inmediata:
"la seguridad del recinto cerró temporalmente todas las puertas e inició un proceso de identificación que alcanzó tanto a espectadores como a personal acreditado."
Las credenciales se cotejaron contra la base de datos del evento, que reunía a más de 7.000 atletas y otros 3.000 técnicos y delegados.
Ese cruce permitió identificar a ciudadanos cubanos sin acreditación para ejercer labores de seguridad en el país. Fueron retirados de las instalaciones. Diario Libre no pudo precisar si alguno llegó a ser detenido o puesto a disposición de la justicia dominicana.
El detalle más revelador: los uniformes ajenos
Hay un elemento del reporte que merece detenerse, porque describe un nivel de planificación que va más allá de la simple vigilancia.
Según la investigación, los agentes cubanos llegaron a usar uniformes de otras delegaciones para acercarse a los deportistas bajo vigilancia sin levantar sospechas.
Es decir:
"no se trataba de personal identificable de la delegación cubana observando desde la grada."
Se trataba de personas disfrazadas con la indumentaria de países distintos, moviéndose entre las instalaciones.
Ese detalle es el que convierte el episodio en algo cualitativamente distinto.
El segundo episodio y el protocolo especial
El mismo día, las autoridades dominicanas detectaron un segundo episodio con características similares en un estadio al aire libre.
La repetición de los hechos reforzó las sospechas y provocó la adopción de un protocolo especial de seguridad ante una actuación que las autoridades habrían considerado injerencia por parte de Cuba.
Conviene notar el dato de contexto:
"la vigilancia cubana se intensificó durante la primera parte del certamen, cuando solo se habían producido dos abandonos."
Al cierre de la competencia, la cifra había subido a cinco.
Los deportistas que se quedaron
Los Juegos se celebraron entre el 24 de julio y el 8 de agosto. Cinco integrantes de la delegación cubana no regresaron a la Isla.
Los nombres que han trascendido son los de los esgrimistas Adán Núñez y Hershey Daniela de la Cruz, ambos especialistas en sable; Yasmani Álvarez, jardinero central del equipo de softbol; la remera Leah Daniela Almeida, medallista de bronce; y Moisés David Torres Puig, portero del equipo de hockey sobre césped.
Claves del caso
Aquí aparece una de las inconsistencias del expediente: Diario Libre describió a los cinco como dos de canotaje, uno de esgrima, uno de béisbol y uno de hockey sobre césped, un desglose distinto al anterior. Y las fuentes de El Día hablan de cuatro atletas, no de cinco.
Cuando los datos básicos varían entre medios, conviene manejar todas las cifras con prudencia.
"Intentaron secuestrarlos"
El diario 14ymedio obtuvo audios a través de fuentes cercanas a los deportistas fugados. El testimonio es directo y grave.
Uno de los atletas asegura que intentaron capturarlos en territorio dominicano y expresa que todavía teme por su seguridad. Su frase: tiene que ocultarse.
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Ese testimonio coincide con una de las hipótesis en circulación, aunque proviene de una fuente vinculada a los propios afectados y no de una autoridad.
Tres versiones que compiten
A estas alturas hay tres explicaciones sobre la mesa, y conviene separarlas con claridad:
Versión 1 — Labores de inteligencia no relacionadas con los atletas. Fuentes con conocimiento directo citadas por El Día sostienen que varios diplomáticos realizaban actividades vinculadas a los servicios de inteligencia y seguridad del Estado cubano, incompatibles con sus funciones. Pero esas mismas fuentes descartaron expresamente la relación con los deportistas: hablaron de una "simple coincidencia cronológica".
Versión 2 — La vigilancia de los atletas. La investigación de Diario Libre documenta la infiltración en los Juegos y apunta a la relación entre ambos sucesos. Diario Las Américas fue más lejos y vinculó directamente la expulsión con operativos de espionaje y seguimiento a los deportistas.
Versión 3 — La presión de Washington. Es la posición de La Habana, que califica la expulsión de injustificada, niega toda conducta irregular y la atribuye al alineamiento del Gobierno de Abinader con la política estadounidense.
Lo que sigue sin confirmarse
Y aquí llega la advertencia que conviene mantener, aunque el cuadro sea cada vez más nítido.
El Gobierno dominicano no ha explicado oficialmente las razones. El MIREX se limitó a invocar las facultades que el derecho internacional reconoce al Estado receptor y a señalar que el caso se manejaría con discreción. Diario Libre solicitó una reacción y no obtuvo respuesta.
No se han hecho públicas pruebas documentales. Las acusaciones proceden de fuentes periodísticas, no de expedientes oficiales divulgados.
La lectura sobre Santo Domingo
Nadie ha confirmado el vínculo causal. Que la infiltración ocurriera y que la expulsión ocurriera después no demuestra, por sí solo, que una cosa haya provocado la otra.
Un matiz importante: las versiones 1 y 2 no son necesariamente incompatibles. Que unos funcionarios realizaran labores de inteligencia y que hubiera agentes vigilando atletas pueden ser dos caras del mismo aparato, descritas desde ángulos distintos.
El ministro que no fue informado
Un detalle llamativo apareció esta semana.
El ministro de Deportes dominicano, consultado sobre la supuesta infiltración, afirmó no haber sido informado al respecto.
Eso puede indicar dos cosas: que el asunto se manejó estrictamente por canales de seguridad y no deportivos, o que la coordinación interna fue menor de lo que sugiere el relato periodístico.
La respuesta de Cuba
La Cancillería cubana ha mantenido su posición sin variaciones: la expulsión es injustificada, sus funcionarios actuaron conforme a la Convención de Viena y a las leyes dominicanas, y la decisión responde a presiones de Estados Unidos.
El embajador Ángel Arzuaga Reyes evitó abordar directamente las razones cuando fue consultado durante una gala en la Universidad Autónoma de Santo Domingo por el centenario del nacimiento de Fidel Castro. Su respuesta fue política: mientras más difíciles sean las circunstancias, más se unen y más luchan.
La salida
El domingo 16 de agosto, en la madrugada, vecinos observaron movimiento de vehículos y un camión con pertenencias en la sede diplomática. Ese mismo día, según reportó Listín Diario, alrededor de diez integrantes de la misión abandonaron el país en un vuelo comercial hacia La Habana.
El MINREX no ha confirmado públicamente su llegada.
La embajada permanece abierta y seguirá funcionando con el resto del personal acreditado. No hubo declaración de personas non gratas ni ruptura de relaciones.
Lo que queda
Una investigación periodística documentó que hubo agentes cubanos sin acreditación dentro de instalaciones deportivas, vestidos con uniformes de otras delegaciones, persiguiendo a sus propios atletas hasta el punto de obligar a cerrar las puertas de un recinto.
Eso, en sí mismo, ya es una noticia grave, independientemente de si fue o no la causa formal de la expulsión.
Lo demás sigue en manos de un Gobierno que ha decidido callar y de otro que ha decidido negarlo todo.
Desde Noticuba seguiremos este caso.





