Cuba acusa a Abinader de "subordinación" a EE UU: la respuesta de La Habana a Santo Domingo

Autor: NotiCuba

La Habana respondió con dureza pero sin pruebas. Acusa a Santo Domingo de plegarse a Washington y separa a los gobiernos de los pueblos. Tres escenarios posibles.

La respuesta llegó rápido y con tono duro

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX) reaccionó este jueves 13 de agosto a la decisión dominicana de ordenar la salida de funcionarios de su embajada en Santo Domingo.

El comunicado abre sin rodeos: 

"Cuba rechaza "en los términos más enérgicos" la medida."

El canciller Bruno Rodríguez Parrilla difundió el texto en sus redes sociales y lo acompañó de una afirmación categórica: 

"No existe motivo alguno que justifique esta decisión de las autoridades dominicanas."

La acusación central: sometimiento a Washington

El núcleo del comunicado es una atribución directa de responsabilidad, y no a Santo Domingo sino a Washington.

El MINREX sostiene: "No hay otra explicación para esta acción que no sea el sometimiento del gobierno de República Dominicana a las presiones del gobierno estadounidense, que, en su empeño de aislar a Cuba, se ha propuesto dañar nuestras relaciones diplomáticas con los países de la región".

En paralelo, defiende la conducta de sus funcionarios y afirma que:  

"actuaron en "estricto apego a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961" y con respeto a las leyes de esa "hermana nación"."

Es una respuesta clásica del manual diplomático cubano: 

"negar la conducta, desplazar la causa hacia Estados Unidos y preservar el vínculo con el pueblo del país en cuestión."

Un detalle que no cuadra: ¿nueve o diez?

Aquí hay una discrepancia que conviene registrar, porque circula en ambas versiones.

Los primeros reportes dominicanos, basados en información de Listín Diario, hablaron de nueve funcionarios y sus familias. La Cancillería dominicana confirmó ese número, con un plazo de siete días.

El comunicado cubano y el mensaje de Bruno Rodríguez, en cambio, se refieren a diez funcionarios diplomáticos y sus familiares.

No es un dato menor para cualquiera que informe sobre el caso. Puede tratarse de un criterio distinto sobre qué categoría de personal se cuenta, o de una simple diferencia de conteo. Por ahora, ninguna de las partes lo ha aclarado.

Los agravios que Cuba enumera

El comunicado no se limita a este episodio. Sostiene que "no es primera vez que el gobierno dominicano se alinea a la política hostil y la escalada agresiva de los Estados Unidos" contra la isla, y cita dos precedentes concretos:

  • La exclusión de Cuba de la postergada X Cumbre de las Américas, cuya sede correspondía a República Dominicana.
  • El cambio de voto dominicano sobre la resolución cubana contra el bloqueo en la Asamblea General de la ONU.

Ambos son hechos verificables, y explican por qué La Habana interpreta la expulsión como el último paso de un giro más amplio en la política exterior de Luis Abinader, y no como un incidente aislado.

Lo que el comunicado no aporta

Conviene ser precisos, porque este es el punto débil de la posición cubana.

La Habana no presentó ninguna prueba de que Estados Unidos solicitara o presionara para esta expulsión. La acusación es una interpretación, no una evidencia documentada.

Claves del caso

Y hay una asimetría curiosa en todo el episodio: Cuba afirma con certeza absoluta cuál es la causa de una decisión cuyos motivos la propia República Dominicana todavía no ha explicado públicamente.

Dicho de otro modo: ambos gobiernos están hablando de un expediente cuyo contenido ninguno ha hecho público.

La jugada comunicativa: separar gobiernos de pueblos

Hay una parte del comunicado que revela estrategia más que indignación.

El MINREX afirma que las autoridades dominicanas "lesionan sensiblemente los vínculos entre los dos gobiernos, pero no podrán lacerar los profundos e históricos nexos existentes entre los pueblos cubano y dominicano", cimentados desde las luchas por la independencia.

La referencia histórica no es retórica vacía. El dominicano Máximo Gómez fue generalísimo del Ejército Libertador cubano. Es probablemente la carta simbólica más fuerte que La Habana puede jugar ante una audiencia dominicana.

El texto cierra con una fórmula dirigida por encima del Gobierno: 

"Cuente siempre el pueblo dominicano con la invariable amistad y solidaridad del pueblo cubano."

Y hay algo más que respalda ese enfoque: el propio Gobierno dominicano reconoció en 2025 que los intercambios bilaterales en salud, educación, cultura y formación profesional no se habían interrumpido y habían resultado mutuamente beneficiosos.

El patrón regional de 2026

Este episodio no ocurre en el vacío. Es el cuarto revés diplomático que sufre Cuba en el continente en lo que va de año.

4 de marzo — Ecuador. Quito expulsó a todo el personal diplomático cubano, retiró a su embajador en La Habana y cerró su representación en la isla.

Poco después — Costa Rica. El presidente Rodrigo Chaves ordenó la salida de los diplomáticos cubanos y declaró que su Gobierno y el régimen cubano no tienen relaciones diplomáticas.

La lectura sobre EE UU

Julio — Colombia. El entonces presidente electo Abelardo de la Espriella anunció la ruptura de relaciones con Cuba y Nicaragua, dentro de un plan que contempla el cierre de 14 embajadas y 15 consulados. Asumió el 7 de agosto.

Agosto — República Dominicana. El caso actual.

La respuesta de La Habana ha seguido en los cuatro casos un patrón idéntico: rechazar la decisión, calificarla de arbitraria y atribuirla a la influencia estadounidense.

Que el patrón se repita puede leerse de dos formas:

  • Como confirmación de una campaña coordinada de aislamiento.
  • Como señal de que varios gobiernos de la región están tomando decisiones propias en la misma dirección.
    Probablemente hay algo de ambas cosas.

Qué puede pasar a partir de ahora

Con la información disponible, hay tres escenarios y conviene distinguirlos por probabilidad.

Escenario 1: enfriamiento sin ruptura (el más probable). Los diez —o nueve— funcionarios salen antes del domingo, la embajada permanece abierta con personal reducido, Cuba mantiene su protesta en el terreno declarativo y la relación queda dañada pero viva. Es lo que sugiere el propio comunicado: 

"en ningún momento anuncia ruptura ni retirada de embajador."

Escenario 2: reciprocidad. La Habana podría expulsar a un número equivalente de diplomáticos dominicanos. Es práctica habitual, elevaría la tensión y probablemente derivaría en misiones mínimas por ambas partes. El tono del comunicado no lo anuncia, pero tampoco lo descarta.

Escenario 3: ruptura. Poco probable con lo que se sabe hoy. Cuba no la ha planteado y República Dominicana no ha cerrado la embajada. Solo cobraría fuerza si Santo Domingo publica razones especialmente graves —espionaje, injerencia política— que obliguen a una escalada.

Hay además un efecto práctico inmediato que no depende de la política: los servicios consulares. Una embajada con diez funcionarios menos atiende peor. Para los cubanos residentes en República Dominicana y para quienes tramitan pasaportes, legalizaciones o documentos, las demoras son casi seguras en las próximas semanas.

Lo que hay que vigilar

Estas son las señales que definirán el rumbo:

  • Si la Cancillería dominicana publica los motivos y si menciona "actividades incompatibles" con el estatus diplomático, la fórmula estándar en estos casos.

  • Si Cuba aplica reciprocidad y con cuántos funcionarios.

  • Si permanece el embajador cubano en Santo Domingo o es llamado a consultas.

  • Si el número se aclara: nueve o diez.

  • Si otros países del Caribe adoptan medidas similares en los próximos días.

En resumen

La Habana respondió con dureza, negó cualquier irregularidad, invocó la Convención de Viena y señaló a Washington como responsable último. Pero no aportó pruebas, y Santo Domingo sigue sin explicar por qué actuó.

Lo que queda es una relación de 28 años ininterrumpidos entrando en su peor momento, con dos gobiernos hablando de un expediente que ninguno ha hecho público.

Desde Noticuba seguiremos este caso y actualizaremos cuando aparezcan datos oficiales.