República Dominicana expulsa a nueve diplomáticos cubanos: 21 personas fuera el domingo

Autor: NotiCuba

Nueve diplomáticos cubanos y sus familias deben abandonar República Dominicana antes del domingo 16. Las razones oficiales aún no se han publicado.

Lo que se sabe hasta ahora

El Gobierno de la República Dominicana dio un ultimátum a la Embajada de Cuba en Santo Domingo

"nueve de sus funcionarios deben abandonar el país junto a sus familiares."

El plazo vence este domingo 16 de agosto, según información obtenida por Listín Diario.

Sumando diplomáticos, esposas e hijos, el grupo que debe salir del territorio dominicano asciende a unas 21 personas.

Lo que todavía no se sabe: las razones

Aquí está el punto que conviene fijar antes de cualquier interpretación, porque es el más importante y el que más se va a rellenar con especulación en las próximas horas.

Las autoridades dominicanas no han detallado públicamente los motivos de la medida. La información confirmada hasta el cierre de este artículo no precisa qué actividades o circunstancias motivaron la decisión.

Se espera que la Cancillería dominicana —el MIREX— publique un comunicado. Hasta que eso ocurra, cualquier explicación categórica sobre el porqué es una hipótesis, no un hecho.

Tampoco se conoce todavía una reacción oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores cubano.

Por qué la forma de la medida ya dice algo

Aunque falten las razones, el procedimiento aporta información.

Expulsar a nueve funcionarios de una sola misión no es un incidente menor ni una fricción rutinaria. Es una medida de considerable envergadura para una embajada.

Y hay un matiz técnico relevante: no se ha informado de que la medida alcance al jefe de misión ni de que implique el cierre de la embajada. Eso sugiere una decisión dirigida contra un grupo específico de funcionarios, no una ruptura de relaciones.

Es una distinción importante. Un país que quiere romper relaciones cierra la embajada. Un país que quiere enviar un mensaje —o retirar a personas concretas— hace exactamente esto.

El precedente que todos están mirando: Ecuador

Esta no es la primera crisis de este tipo en el continente en lo que va de año, y el antecedente más reciente es fresco.

Claves del caso

El 4 de marzo de 2026, el Gobierno de Ecuador declaró persona non grata, mediante nota verbal, a todo el personal diplomático, consular y administrativo de la Embajada de Cuba en Quito, con un plazo de 48 horas para salir. Aquella medida también se comunicó inicialmente sin aportar argumentos.

Cuba respondió cerrando la sede, retirando sus símbolos y suspendiendo actividades. El MINREX calificó la decisión de "acto inamistoso y sin precedentes".

Días después, el presidente Daniel Noboa sí ofreció una justificación: 

"sostuvo que había habido injerencia en actividades políticas y violentas."

Hay dos diferencias notables con el caso dominicano: 

"en Ecuador la expulsión fue total y el plazo fue de 48 horas. Aquí son nueve funcionarios y el plazo es de varios días."

 La medida dominicana es, en términos diplomáticos, más contenida.

El contexto regional: una campaña en marcha

Nada de esto ocurre en el vacío, y omitir el contexto sería incompleto.

Desde enero de 2026, la administración de Donald Trump ha ejecutado más de dos docenas de acciones contra el Gobierno cubano, con sanciones a más de 40 entidades y al menos 38 personas.

Dos elementos de esa campaña tocan directamente el terreno diplomático:

Primero, Washington designó al Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) como instrumento de influencia e inteligencia exterior del Gobierno cubano, y firmó la Orden Ejecutiva 14404 bloqueando sus bienes. En julio, un ciudadano cubano vinculado al ICAP fue detenido y puesto en proceso de expulsión en Estados Unidos.

Segundo, el Departamento de Estado publicó en julio un informe de un centenar de páginas sobre una supuesta red de influencia cubana en el hemisferio.

A ello se suma la política estadounidense de restricciones de visado a funcionarios de terceros países vinculados a las misiones médicas cubanas, un asunto que ha generado fricciones en varios Estados del Caribe.

Cuando Ecuador actuó en marzo, La Habana atribuyó la decisión a presiones de Washington sobre terceros países. Es previsible que aplique la misma lectura ahora.

Conviene ser precisos: eso es la interpretación cubana, no un hecho demostrado. Y también conviene decir lo contrario: que exista presión estadounidense no significa automáticamente que la decisión dominicana carezca de fundamentos propios.

Una relación con historia accidentada

Las relaciones entre ambos países no son nuevas ni han sido lineales.

La lectura sobre República Dominicana

Se establecieron formalmente en 1902. Tras el triunfo de la Revolución Cubana, los enfrentamientos ideológicos y militares entre Rafael Leónidas Trujillo y Fidel Castro llevaron a su ruptura.

Permanecieron rotas durante décadas y fueron restablecidas de forma definitiva en 1998. Desde entonces se han mantenido de manera continuada, con intercambio de embajadores y presencia de una comunidad cubana en la isla vecina.

Es decir: 

"llevan 28 años sin interrupción. Este episodio es el mayor sobresalto en casi tres décadas."

Qué implicaciones puede tener

Con la información disponible, hay tres escenarios razonables y conviene distinguirlos.

Escenario de contención. Si el MIREX publica un comunicado técnico, sin acusaciones explosivas, y Cuba responde con una protesta formal, la crisis se administra. Las embajadas siguen abiertas, se reemplaza al personal y la relación queda dañada pero funcional. Es el desenlace más probable dado que no se ha tocado al jefe de misión.

Escenario de reciprocidad. Cuba podría responder expulsando a un número equivalente de diplomáticos dominicanos de La Habana. Es la práctica habitual en estos casos y elevaría la tensión sin romper el vínculo.

Escenario de ruptura. Poco probable, pero no imposible si las razones que se hagan públicas implican acusaciones graves de actividades incompatibles con el estatus diplomático. Sería la primera ruptura desde 1998.

Hay además efectos prácticos que van más allá de la política: los servicios consulares. Una embajada con nueve funcionarios menos atiende peor. Para la comunidad cubana residente en República Dominicana, y para quienes tramitan documentos, pasaportes o legalizaciones, eso puede traducirse en demoras reales en las próximas semanas.

Lo que hay que vigilar

Estas son las señales que definirán hacia dónde va el asunto:

  • El comunicado del MIREX y si menciona la Convención de Viena o "actividades incompatibles" con la función diplomática.

  • Si Cuba aplica reciprocidad y con cuántos funcionarios.

  • Si el embajador cubano permanece en su puesto o es retirado en consulta.

  • Si otros países del Caribe adoptan medidas similares en los próximos días.

  • El tono de La Habana: si atribuye la decisión a Washington o apunta directamente a Santo Domingo.

En resumen

Nueve diplomáticos cubanos y sus familias —unas 21 personas— deben salir de República Dominicana antes del domingo. La medida es seria, pero no equivale por ahora a una ruptura.

Y lo esencial sigue pendiente: nadie ha explicado oficialmente por qué.

En las próximas horas, cuando aparezca el comunicado, sabremos si esto fue un ajuste puntual o el inicio de algo mayor. Hasta entonces, lo responsable es distinguir entre lo confirmado y lo que se supone.

Desde Noticuba seguiremos este caso y actualizaremos cuando existan datos oficiales.