Qué se publicó
La Oficina del Inspector General (OIG) del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos divulgó este lunes 14 de septiembre de 2026 su informe sobre el centro de detención migratoria conocido como "Alligator Alcatraz", en medio del humedal de los Everglades, en el sur de Florida.
Es la primera revisión federal de esa instalación, a la que el documento se refiere oficialmente como Florida Soft-Sided Facility (FSSF).
Los inspectores visitaron el centro en enero de 2026, y el informe incluye fotografías.
Sus conclusiones son demoledoras.
Las jaulas: las medidas exactas
El hallazgo que ha dado la vuelta al mundo es el uso de pequeñas estructuras metálicas en las que se confinaba a los detenidos.
Las dimensiones, según el informe:
-
Aproximadamente 4 pies por 4 pies —algo más de un metro por lado—
-
Unos 18 pies cuadrados, es decir, entre 1,6 y 1,7 metros cuadrados de superficie
-
Una altura cercana a los 2,3 metros
Para dimensionarlo: es un espacio apenas mayor que una cabina telefónica.
79 detenidos fueron confinados en ellas entre el 17 de julio de 2025 y el 18 de enero de 2026, durante períodos que oscilaron desde varios minutos hasta casi dos horas.
El promedio de permanencia fue ligeramente inferior a una hora.
Cómo las llamaban y cómo las justificaban
El personal del centro tenía un nombre para esas estructuras: "zonas de calma" o "áreas de calma".
Y una justificación escrita. Según el informe, servían para que los detenidos "reflexionaran sobre sus decisiones de comportamiento, gestionaran sus emociones, redujeran el estrés y practicaran conductas autodirigidas".
Un cartel en el lugar intentaba explicar el propósito del confinamiento.
El personal sostuvo además que algunos detenidos solicitaban voluntariamente entrar en ellas, y los registros internos indicaban que una persona "puede pasar un máximo de 2 horas en la celda de retención y puede salir en cualquier momento, ya sea a petición propia o por indicación del personal".
Pero la investigación halló evidencias de que también se emplearon como castigo.
Lo que concluyó el Inspector General
La valoración del organismo de control es tajante, y conviene citarla textualmente.
La práctica de mantener a detenidos en esos recintos era "diferente a cualquier otra que haya observado un equipo de la Oficina del Inspector General en las instalaciones del ICE".
Es decir: inédita. En ningún otro centro de detención migratoria federal habían visto algo así.
"El uso de espacios tan restrictivos es sumamente inusual y no se ajusta a las normas de trato humano."
Afirma el informe.
Y añade el fundamento: esa práctica "contraviene las normas de trato humano, las cuales exigen mantener a los internos en el entorno menos restrictivo posible".
Los inspectores advirtieron además que representaba "riesgos significativos" para la salud y la seguridad de los detenidos.
El hacinamiento: la mitad del espacio legal
El segundo hallazgo central es igual de concreto, y aquí los números hablan solos.
La normativa federal exige que cada detenido disponga de al menos 75 pies cuadrados —unos 7 metros cuadrados— de superficie.
A máxima capacidad, Alligator Alcatraz ofrecía 28 pies cuadrados: unos 2,6 metros cuadrados por interno.
Menos de la mitad de lo requerido por ley. Apenas el 37 % del mínimo legal.
Los detenidos pasaban la mayor parte del día en alojamientos sin ventanas.
Según los inspectores, esa falta de espacio "redujo la movilidad diaria de los internos, aumentando los niveles de estrés y el riesgo de propagación de enfermedades contagiosas".
Las otras deficiencias
El informe documentó incumplimientos en varias áreas más:
Sanidad. Prácticas antihigiénicas en el manejo de la comida y el agua.
Claves del caso
Higiene personal.Oportunidades limitadas para bañarse e insuficiencia de artículos de aseo.
Atención médica. Retrasos en las evaluaciones médicas.
Alimentación. Deficiencias en las raciones.
El centro sí cumplía, según los inspectores, con las normas de admisión y de uso de la fuerza. En el resto, no.
Estos hallazgos coinciden con lo que denunciaron legisladores demócratas que visitaron la instalación el año pasado: dijeron haber visto a cientos de inmigrantes confinados en jaulas, sometidos a calor sofocante, infestaciones de insectos y raciones escasas.
Descubre: Hackean las licencias de Florida: el estado confirma el ataque pero no dice a cuántos afectó
Durante meses esas denuncias fueron cuestionadas. Ahora el propio organismo de control del DHS las respalda en lo sustancial.
La contradicción que documenta el propio informe
Y aquí está el elemento más significativo de todo el expediente.
El DHS sostuvo que los estándares federales de detención no eran aplicables al centro, argumentando que el estado de Florida —y no el Departamento— mantenía la autoridad sobre las operaciones diarias.
Es una defensa jurídicamente relevante: si el centro no operaba bajo ICE, no le aplicarían las normas de ICE.
Pero el informe desmonta ese argumento con dos hechos.
Primero: había personal de ICE en las instalaciones.
Segundo, y decisivo: a todos los detenidos se les entregaba un manual del ICE en el que se afirmaba que Alligator Alcatraz era "un centro del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos".
Y todo eso a pesar de la ausencia de un contrato para gestionar las operaciones diarias.
El informe concluye a continuación que los centros que albergan a detenidos del ICE deben cumplir con los estándares de detención del ICE.
Dicho de otro modo: el Departamento sostiene que el centro no era suyo, mientras entregaba a cada persona encerrada allí un documento oficial diciendo que sí lo era.
No lo afirma un activista ni un medio crítico. Lo documenta el inspector general del propio Departamento.
Por qué importa tanto quién tenía la autoridad
Esta discusión puede parecer un tecnicismo burocrático. No lo es.
De ella depende qué normas se aplican y quién responde.
La lectura sobre Alligator Alcatraz
Si el centro operaba bajo autoridad estatal, no le exigen los estándares federales de detención: ni el espacio mínimo de 7 metros cuadrados, ni los protocolos médicos, ni las reglas sobre confinamiento restrictivo.
Si operaba bajo ICE —y el manual entregado a los detenidos decía que sí—, entonces todos esos incumplimientos son violaciones de normas vinculantes.
Y hay una consecuencia práctica adicional: esa ambigüedad afecta a las demandas y reclamaciones que puedan presentar quienes estuvieron allí. Saber contra quién litigar es el primer paso de cualquier acción legal.
El DHS no respondió de inmediato a preguntas adicionales sobre el informe ni sobre el acuerdo que regía la instalación.
El cubano que pasó por ahí
Para esta comunidad hay un nombre que conecta este informe con una historia muy reciente.
El cubano Carlos Rodríguez, uno de los cuatro que fueron llevados a Guinea Ecuatorial tras negarse a bajar del avión en Liberia, pasó más de 16 meses en centros de detención de varios estados. Entre ellos, Alligator Alcatraz.
Hoy está retenido en un hotel de Malabo, del que denunció que no puede salir porque hay hombres armados en el perímetro. Su frase fue:
"Están traficando con mi vida."
Ese recorrido —de una jaula de metro y medio en los Everglades a un hotel vigilado en África occidental— es el trayecto real de algunos cubanos dentro de este sistema.
El cierre y lo que queda
"Alligator Alcatraz" se convirtió en el símbolo más visible de la política migratoria de esta administración. Cerró este verano, tras meses de cuestionamientos legales, humanitarios y ambientales.
Pero el informe no pierde vigencia por ello, y por dos razones.
Primera: establece un precedente documental. Existe ahora una constancia oficial, con fotografías y cifras, de lo que ocurrió dentro. Eso es material para litigios, para investigaciones del Congreso y para el registro histórico.
Segunda: el modelo no desapareció. La detención migratoria sigue expandiéndose. En agosto, ICE registró 50.925 arrestos, su cifra mensual más alta. Y existe una directriz para alcanzar 2.000 detenciones diarias.
Cada persona arrestada necesita una cama en algún lugar. La pregunta que deja este informe es si los próximos centros van a cumplir los estándares que este incumplió, y quién va a verificarlo.
Desde Noticuba seguiremos informando.





